9 de noviembre de 2019

MIL AÑOS SIN REGATAS

Parecía una sentencia. Hacía tiempo que no disfrutaba en el mar. El verano fue un poco duro. Aquella navegación a Menorca y Mallorca pareció un capítulo de la serie “mil maneras de acabar con tu cónyuge”: electrocución por derivación en el mando de fondeo, ahogamiento por reventamiento de zodiac, ataque biológico fúngico por entrada de agua en el camarote de proa, abandono nocturno en tierra por imposibilidad técnica de llegar hasta barco amarrado a boya, aislamiento marítimo por suicidio en inmersión del motor de la zodiac, … un largo etcétera de catastróficas desdichas habían pasado por agua nuestras vacaciones, coronadas por el final feliz de una guía de muerto enrollada en la hélice al volver a casa. Ni a Tim Burton se le habría ocurrido tal sucesión de funestas coincidencias en un solo verano. En 15 años navegando, no me habían pasado tantas cosas en tan poco tiempo. Sí, podría haber ido mejor. Sea como fuere, mi mujer no me envió al carajo y he vuelto al mar,...con cierta timidez inicial, lo reconozco. Me ha costado. Pero aquí estoy. Es noviembre y esta ha sido mi segunda regata después de aquello. Las tablas de padel surf aún andaban por el camarote de invitados y los caracoles y cangrejos se paseaban de proa a popa colonizando cualquier espacio liso de la obra viva. Seguro que en otra vida tendré pasta para tener mi barco al 100 %, pero, de momento, esto es lo que hay. Luis y yo teníamos hoy un difícil cometido: mover el barco sin viento, de empopada. Igual que todos los otros veleros que nos reunimos hoy en las aguas de Premià para hacer la regata a Arenys de Mar,…que para la clase crucero se acortaría hasta el norte de Mataró. ¿Habían 4 nudos? Manda huevs! La salida, a rumbo 110º y hacia boya de desmarque, fue agónica. Salimos encajonados entre varios barcos, tratando de que nuestras compañías de seguros no nos ahorcasen por irresponsabilidad manifiesta en una salida descontrolada con múltiples daños por abordaje. No sé cómo, conseguimos que el otro Bavaria 38 de la competición, el de Balsamar, quedase a más de 20 m…a barlovento, eso sí. Koala, abrumado por tanto barco desventado a babor y estribor, abandonó al poco. Nos reímos con Xiulet ironizando sobre nuestra suerte, hasta que nuestros cascos estuvieron a pocos centímetros, sin un control de rumbo significativo… Fuera como fuese, cruzamos la línea de salida. Entró el aparente en juego, y al superar los 3 nudos y pasar la boya de desmarque pusimos asimétrico. Fue bien. Empezamos a acercarnos a otros barcos, pero algo pasó y nos paramos. El viento iba a resultar muy caprichoso en esta regata. El Dreamer empezó a recortar distancias y nosotros tratamos de buscar el mejor ángulo posible para llegar a Mataró. Cuando Dreamer nos superó cambiando el asimétrico de amura, encontramos el momento perfecto para usar el asimétrico en casi empopada, tratando de evitar que la mayor le hiciese sombra. Alcanzamos casi 6 nudos. El planeo era fantástico, pero al llegar a Cabrera empezamos a necesitar tirar a tierra. Hicimos un bordo y allá fuimos. Es increíble alcanzar casi 7 nudos de empopada. Es un éxtasis. Ibamos como un tiro, dejando a Snoopy, Dreamer y a otros atrás. De golpe, al Dreamer le habíamos sacado 100 m. Pero era tiempo de hacer un nuevo bordo. Entre una maniobra y la otra, habíamos dejado que el tacker subiera por el estay de proa. Genial para la velocidad, pero nocivo para el cambio de amura. Hicimos un bordo, pasando el asimétrico de estribor a babor,…pero el tacker se enganchó con la escota del génova, el puño de amura se enredó ahí, y un fantástico ocho coronó nuestra vela de proa. Tardamos 10 minutos en arreglar el entuerto, durante los que perdimos aparente y posiciones. El Dreamer nos pasó y repasó, sacándonos otros 100 m. La competición se había ido al carajo. Tras varias maniobras, desenredamos el enredo sin daños (milagroooo!) y seguimos hacia Arenys. Alcanzamos 6,5 nudos sobre el fondo. ¿No es una sensación maravillosa? Para alcanzarlos, era necesario dejar la mayor inútil y confiar en el espi para obtener todo el empuje y control. Distinguimos la entrada a meta…¡tendríamos que hacer otro bordo! Hakuna entró y a nosotros nos quedaba un gran trecho. Dreamer, despistado tal vez, seguía por delante rumbo a Arenys. La entrada, rumbo a tierra, exigía un cambio de amura bien hecho, con garantías de soportar los roles de 60º que estábamos sufriendo. ¿Conseguiríamos hacerlo?...había mucha distancia aún para asegurar el tiro. Aguantamos un poco y viramos a babor, rumbo a tierra. Snoopy (y alguno más) iba a adelantársenos en la entrada. Dreamer recapacitó sobre su rumbo y, arriando spi, decidió entra a matar a un través. Gracias a Lluis, a los astros y al timonel, nuestra virada fue impecable y bajamos hacia meta con el viento a 10 º de popa por babor. No había mucho juego posible y Snoopy entró antes. Pero entrar en meta a 6 nudos con el viento de popa, no tiene precio…aunque habría sido mejor hacerlo antes. Sniff! Gran regata, con poco viento y muchos líos, pero con gran satisfacción por poder surfear sobre las olas.

8 de diciembre de 2018

V REGATA RETMAR. 1/12/18

Fin de temporada. Diciembre nos trae frío y promesas de Navidad. Uno no sabe cómo, pero el año se escapa. Pronto, el 2018 quedará atrás, con sus regatas, salidas de fin de semana, vacaciones en Islas y Costa Brava, y bastantes millas de mar, sal y olas. Es fácil sentirse agradecido con la vida.
El sábado, 1 de diciembre teníamos la última prueba de la temporada para solitarios y A2: la quinta RETMAR, organizada por Marc y el supercomodoro Toni. Se juntarían 66 barcos en el agua, 22 de los cuales estaban en Promoción. La previsión meteorológica era buena para que nos avanzasen las medusas: de entre 4 y 7 nudos del NW, rolando a SW. Olía a mucho trabajo de trimado y poca velocidad. El recorrido sería la típica vuelta a la piscifactoría de El Masnou con llegada en Cabrera…empopada complicada para los 7.000 Kg de desplazamiento del Kiski.
Lluis y yo salimos con ánimo de vendernos caros, a sabiendas de que si el Iguazú venía, el juego de descartes nos apearía del podio de temporada.
Era clave hacer una buena salida. Tras asegurarnos de que la mayor trabajase correctamente, en los últimos dos minutos nos acercamos al Million Kises (líder of the liders) y nos pegamos a él desventando génova y recorriendo la línea de salida amurados a estribor. Detrás se nos pegaron El Almendral, Le Papillon, Mamoku, Dodifee y Sandor, a los que tratamos de cerrar el paso. El viento era débil y El Almendral apretaba muy de cerca, pero hicimos una gran salida evitando adelantamientos.
Al poco de cruzar línea, El Almendral, más ligero, ganó barlovento y nos superó. El Million Kises también se escapaba y el Miti Matai desapareció de la vista al rato. Teníamos muchos problemas para mantener una velocidad digna con 4 o 5 nudos de viento real. Tratamos de aprovechar algunas rachas que nos permitieron recuperar distancia frente a El Almendral, pero no era fácil. Pasados unos 20 min distinguimos muy cerca al Dreamer 69, persiguiéndonos sin alcanzarnos. Cansado de hacerlo, hizo un bordo a tierra.
Daba la sensación de que en el bordo a mar que estábamos llevando, el viento refrescaba, así que lo apuramos hasta casi ser los únicos que estábamos allí. Toda la flota iba en pos de tierra, amurados a babor, a excepción del Intrepid, que estaba mucho más a sotavento. Cuando éste hizo el bordo a tierra lo aguantamos hasta asegurarnos que pasaría por popa, y entonces hicimos nuestro bordo. Nos cruzamos a distancia de pase de cerveza con el Miaja, de RI, que con su spi ya volvía de la piscifactoría.
Dirigiéndose a tierra distinguimos ahora al Tres Bes, Mamoku y Dodifee. Dreamer 69 estaba mucho más a sotavento. Estos tres primeros, cerca ya de tierra, tuvieron que hacer un nuevo bordo a mar que nos pasó por proa.
A medida que nos acercábamos a El Masnou, notamos que el viento caía. Apuramos hasta el límite de lo aconsejable y cambiamos de amura hacia la pisci, con idea de esperar a hacer el nuevo bordo a tierra sólo cuando estuviésemos en el límite de ésta. De entre los barcos que distinguimos al ir a por la boya de tierra de la pisci, vimos que Tres Bés y Dodifee estaban por delante e Intrepid, Sandor, Brav Pirat, Dreamer y algunos más por detrás.
Tras pasarla, empezamos a preparar la maniobra del calcetín. Usar algún tipo de vela para vientos portantes resultaría imprescindible. La lentitud con la que toda la flota se movía en esa zona nos dio la oportunidad de preparar la maniobra correctamente y subir calcetín sin arriar génova. ¡Lluis se lo trabajó a base de bien! Al poco de pasar la boya exterior, nuestro asimétrico apareció inflado. ¡Perfecto! Lluis y yo nos felicitamos por haberlo logrado.
El Dreamer, detrás y A3, tardó más en izarlo. Tres Bes hacia tierra, también daba la sensación de luchar con el suyo.
Con un real de 4 nudos, la empopada no nos daba mucho más de 1,5 nudos,…y en dirección a mar, en lugar de a la línea de llegada.
El Dreamer, poco a poco nos fue alcanzando y sobrepasando, aunque el rumbo les llevaba más a Menorca. Nosotros decidimos trasluchar en dirección a tierra, pero tampoco corríamos. El viento no daba y fuimos haciendo maniobras. Dos trasluchadas después observamos que la bandera de palangre que queda algo al norte de la boya exterior de la pisci, estaba más o menos a la misma distancia que tres trasluchadas antes. Mentalmente, izamos dos veces seguidas la bandera “K”.
Dada nuestra impresionante velocidad, parecía que no llegaríamos a meta antes de la noche... y ya eran las 14:00. Así que,… ¿por qué no probar unas orejas de burro con el asimétrico? Aunque no fuésemos más rápidos, al menos iríamos directos hacia meta. Lo hicimos y empezamos a avanzar a 2-2,5 nudos directos.
A babor y a tierra, distinguimos al Tres Bes que, arriando mayor, trataba de llegar a meta con sólo el espi. A estribor, el Dreamer, viendo nuestra estrategia, tiró más a mar para luego hacer un bordo, arriar espi y seguir con génova. ¿Llegaríamos antes? Por entonces eran las 14:30 y la línea de llegada se levantaba a las 15:00. Por radio iban sumándose abandonos.
Tres Bes se aproximaba lentamente a la ya muy cerca de meta, nosotros corríamos hacia él y Dreamer iba havanzando. De pronto, el viento cayó y empezó a rolar. Tan pronto lo teníamos a 30 º por babor, como a 150 º. Eso al Dreamer le daba una oscilación de entre -30 º y 90º maomenos, amurados por babor como estaban. A Tres Bes le daba un 90-180º, viable para el espi tal y como lo llevaba. Todos nos pusimos a avanzar aún más lentos.
Tres Bes llegó a meta, casi tocándose con Dreamer, que no sé cómo se las arregló para conseguir empuje y cruzar por detrás.
Nosotros, con rumbo a la bisectriz que formaba el cruce de sus trayectorias, nos quedamos flotando sin pena ni gloria, casi clavados. El fútbol es así,…como dijo el maestro Johan.
Al cabo de unos minutos volvió a soplar algo de viento, y justo 4 minutos antes que cerrasen la llegada, pudimos entrar. El viento también había alcanzado a Elisa E, Maiti, Jerry Lee y Le Papillon, que llegaron 2 minutos después y nos pasaron por rating. Quedamos décimos, pero satisfechos, sobre todo teniendo en cuenta que de los 66 barcos sólo acabaron la regata 20.
En fin…en la general del año hemos conseguido dos terceras posiciones y hemos disfrutado. ¡Genial!
El 2019 pinta con muchas otras cosas a las que dedicar atención. ¡Pero seguiremos navegando!

4 de junio de 2017

CASI MARESME SUD, 28/5/17

Hacía más de dos años que no participaba en regatas dominicales de Club. Sin ganas y con líos, las Comodoro me resultaban suficiente. Pero últimamente, comuniones, averías y algún que otro turbio asunto me habían dejado fuera de servicio náutico durante más de un mes. Y tenía mono, mucho mono de mar. Miré el calendario de regatas y la primera disponible era la del Maresme Sur. Decidido: iría.
La previsión no era muy buena: poco viento, niebla,… en fin, es lo que tiene esta costa, que hay demasiado viento o no hay nada. Pero no por eso uno va a dejar de jugar con las olas.
Antes de salir monté la maniobra del asimétrico. Él y yo habíamos empezado a conocernos un poco tras la Ophiusa (sólo un poco) y valía la pena, con su permiso, de ahondar en esa incipiente relación. El roce hace el cariño…
Había unos 5-6 nudos de viento del 90-110. Tremenda galerna sólo apta para los más avezados lobos de mar. El recorrido para promoción sería el consabido triángulo con salida en el Mercat de les Flors y un interesante retorno de empopada a una previsible velocidad de 2 pársecs. Me imaginé en el USS Enterprise de la serie Star Trek, haciendo un mano a mano con los comandantes James T.Kirk y Spock para llevar al Kiski hasta la meta dentro de un agujero de gusano. Pero no, a mi lado sólo estaba Sebastián, mi fiel piloto automático de la serie Raymarine. Poco hablador y no muy preciso, pero fiel y poco dado a la traición con baterías bien cargadas. Hoy en día, eso ya es un plus. Me demoré más de la cuenta en la línea de salida y salí con el barco matado de velocidad. A estribor, junto al barco del Comité, Samantha fue más hábil y consiguió más velocidad. Yo parecía un peso muerto en pos de Aroha y Snoopy. Samantha hizo un bordo a mar y yo seguí paralelo a la costa, con la esperanza de pillar alguna racha y alcanzar a alguien. Creo que salí penúltimo.
Me costó ponerme de acuerdo con Sebastián. Tras ajustar la sensibilidad al máximo, conseguí trimar más o menos bien las velas (hasta donde yo sé) y ganar algo de velocidad…unos 3 nudazos. Lentamente, conseguí pasar a Aroha y Snoopy por barlovento.
La driza de dynema que compré hace poco me está costando el doble de cara de lo que pensaba. Es de diámetro 10 mm (como la anterior), pero se estrecha un 10-15 % en tensión, resbalando a lo loco dentro del stopper y dejando a la mayor en una cómoda posición de descanso, muy poco marinera. O eso, o ocupo un winche con la driza. Veo en el horizonte muy cercano una driza de polyester de las de toda la vida de 12 mm, y una cabeza gacha. Daba la sensación de que, a pesar de todo, iba alcanzando al grupo. Por delante veía al Nua, de RI, cada vez más cerca, salido 5 min por delante.
Pero una cosa son las apreciaciones y otra las realidades.
Rebasados Aroha y Snoopy, hice bordo a mar. Mi estimulación digital a Sebastián no fue la correcta, e hice el tonto. Perdí velocidad, fallé el bordo, lo repetí,…cosas de ir en solitario. Hice el bordo a mar, sudando horrores. No había nadie. Tras un rato, me crucé con el Samantha, mal enfocado a boya. Yo seguí. Luego distinguí otra vez al Nua, cerca.
Volví a hacer otro bordo a boya, ahora que la distinguía entre la niebla. Sebastián hizo su trabajo, pero su bordo es de 90 º y entre que uno ajusta unas cosas y otras, el barco pierde velocidad y el piloto salta. ¡Mecachis en la mar! Más que Sebastián, debería bautizar a mi piloto como Frernando.
Acercándome a boya, Aroha y Snoopy se me echaron encima amurados a babor. A medida que llegaron, les pedí agua y tuvieron que dejarme por popa. Fútil estratagema malpagada por una bajada de viento que me dejó KO. Iba ciñendo a rabiar y la búsqueda de velocidad me hizo llevar una ceñida muy muy abierta que me apartó de boya. Estando tres barcos en zona de compromiso y yo obligado a virar, me santigüé encomendándome al patrón de los imposibles marineros e hice una trasluchada para evitar meterme en zona de peligro: poco viento, Aroha y yo en solitario,…ya me abordó un barco hace no tanto y, aunque el seguro pague, es un coñazo. Pasé a ambos por popa e hice mi boya a una velocidad desesperante. Para cuando la rodeé, ellos ya estaban a no menos de 400 m. Si quería algo, estaba obligado a poner el asimétrico.
Aunque la distancia era corta, con apenas viento iba a tomar mucho tiempo llegar a la siguiente boya. Decidí izar asimétrico. Os animo a juzgar la maniobra con mi ATN tacker en
https://www.youtube.com/watch?v=Zt_G0uVc5iY&t=180s
Un chollo, si tienes tiempo. Y si Sebastián está de buen rollo.
Sudé de lo lindo y lo logré. Empecé a recortar distancias. Sólo Snoopy había montado asimétrico.
Pasé a ambos por barlovento. Me acercaba a boya,…pero el viento bajó. Aroha, con el génova, recuperó terreno ganando ángulo. Yo no podía. Pasó boya por delante del Kiski.
Al llegar a boya me enfrenté a la realidad de tener que hacer un bordo con el ATN en solitario, con 5 nudos de viento en popa y a pocos metros del espigón del club de vela de Vilassar. Una sudorosa línea de tensión marcaba mi frente. ¡Glups! Pim pam. Lo hice, corriendo mucho de popa a proa y viceversa.
Sobrepasé al Aroha. Snoopy seguía atrás. Como me lo merecía, bajé al salón y me preparé un gin tónic de Beefeater. Mmmmmm! No sé si esto es muy convencional en una Maresme Sud, pero me sentó fantásticamente. Al cabo de un tiempo, Aroha izó su gran espi granate y empezó a recortar distancias. Apuré mi vaso.
Venía directo. Retrimé y mantuve posiciones. Debía evitar a toda costa que me cortase el viento y orzé. Le corté el paso y, ya cerca de boya, creí que lo lograría. Unos turistas en velero y luego en catamarán nos desventaron a ambos al querer ver el match race de cerca. Sin comentarios.
Con gran habilidad, Aroha arrió asimétrico e izó génova. Yo aún seguía con asimétrico Supongo que él supo interpretar el cambio de viento que yo no sentí. El viento se fue y cambió a un ángulo de 30-40º que yo no podía aguantar con el asimétrico. Me quedé clavado esperando un role que no llegó. Aroha ceñia y ganaba terreno.
Traté de entrar entre la zodiac del Comité y la boya. Estaba a unos 30 m, pero un palangre colocado justo en medio impedía todo intento por mi parte. Demasiado tarde, arrié el asimétrico para izar génova. Por inercia, Aroha cruzó meta y se quedó clavado sin viento. No teniendo sentido intentar nada: yo estaba a pocos metros de la línea y sin ángulo ni viento, abandoné. Otra vez será.
Poco a poco, mis enfrentamientos personales con el asimétrico son más fructíferos,...¡aunque siguen valiendo por toda una sesión de spinning!

27 de abril de 2017

OPHIUSA DE IDA Y VUELTA (13/4/17 – 18/4/17).

Pasaron meses preparando la Ophiusa, con un sinfín de inacabables tareas. Y la más importante era conseguir tripulación. La fortuna quiso que ésta quedase compuesta por Lluis, Mauricio, Ruth y yo mismo. Pero aún no habíamos navegado todos juntos y nos faltaban pruebas por pasar.
Al Kiski le van las regatas con viento y ésta no iba a serlo. La meteo auguraba viento del sur entre Ibiza y la Península, encalmadas diversas, y muchos números para quedarse clavado a media noche del jueves en la opción de salida a rumbo directo por Tagomago. Nuestro objetivo de regata principal, consistente en cenar el viernes en Formentera, no parecía fácil de alcanzar.
Nos sobró un ticket de cena en Sitges que regalamos a Eolo para granjearnos sus favores; error fatal. Travieso y caprichoso como es, arrasó con la dotación de cervezas de la cena. Se pasó media noche bailando “La Conga” con las chicas de los barcos de singles y, tras la consecuente resaca, resultaría muy huidizo durante la regata.
El jueves a las 10 h se dio la salida para RI. Pasamos amurados a estribor por el lado de Comité, con viento casi limpio, pero algo por detrás del grueso de barcos. Éstos, se apelotonaban tratando de salir todos al mismo tiempo y desde el mismo punto, provocando una anomalía espacio-temporal en el universo euclídeo. Como no está probado que el aumento de masa hasta niveles críticos provoque la aparición de un agujero de gusano que permita cruzar el espacio-tiempo entre Sitges y Formentera a la velocidad de la luz, preferí ahorrarme la justificación del ensayo práctico ante la compañía de seguros. Otros, en cambio, trabajaban para la NASA, pero no hubieron incidentes.
Había muchas millas por delante y el Kiski no andaba mal. Parecía que podíamos alcanzar a algunos veleros. Así lo hicimos con Frescachón, que adelantamos a base de caer algo a sotavento y ganar velocidad. Sin embargo, nuestro ángulo de ceñida era peor. Algo no hacíamos bien: ceñíamos a rumbo 140º mientras el resto de la flota no tenía problemas para un 150-160º.
Pasada una hora y tras ser pasados y repasados por Intrépid (sniff!), tomamos la decisión de hacer un bordo a tierra e ir a por la petrolera. Nuestra ceñida no mejoraba. ¿Iríamos entonces a 4 nudos? 3 veleros quedaban aún a sotavento y 5 a barlovento. El resto había desaparecido.
A la altura de Cubellas, Eolo se fue a echar una buena siesta. ¿Dónde estaba el Garbí? De 13 a 14 h, recorrimos una milla. Pasamos las siguientes 4 h observando la chimenea de la central de Cubellas (maravilla de la arquitectura industrial donde las haya) desde diferentes ángulos. A las 18 h la ronda de posicionamiento dio ya unos cuantos abandonos.
Izamos el espi con la esperanza de avanzar algo,…y conseguimos exactamente 50 m. A las 22 h, con 12 h de regata, el Kiski sólo estaba a 20 millas de Sitges. La chimenea seguía allí. ¿Podríamos terminar? Reunidos en asamblea, decidimos que sólo nos retiraríamos cuando fuese matemáticamente imposible llegar, aunque eso significase olvidarnos de la cena del viernes.
A paso de tortuga, a las 2:30 h dejamos atrás la petrolera, mientras su radio operador daba permiso a Frescachón para recalar y tomarse unas tapas. Durante unas horas nos debatimos en superar los 0,2 nudos. Amaneció, mientras las medusas nos avanzaban saludando con sus tentáculos.
Eolo bostezó un poco, subimos la velocidad y nos visitaron los delfines. ¡Jamás habíamos visto tantos! Una paloma torcaz perdida descendió hasta el barco y optó por hacer de mascarón de proa. Un gorrión más osado se posó en la rueda del timón y me ayudó a mantener el rumbo. Numerosas abejitas decidieron también acompañarnos…el Kiski parecía el arca de Noé.
Durante la rueda de comunicación de las 12 supimos que sólo nosotros seguíamos en regata dentro de nuestro grupo, y que apenas quedaban 20 barcos en liza. La sabina estaba cerca.
Aparecieron bancos de niebla. Con visibilidad de apenas 20 m, los atravesamos alerta y con el firme silbido intermitente del pito de Mauricio (rollo árbitro de tercera regional). En el segundo banco, un carguero apareció como un fantasma a 100 m por proa. Era como ver al holandés errante. Luego, otra vez, nuestra velocidad cayó.
A eso de las 15 h, cansados de ir a 2 nudos, decidimos jugárnosla a poner el asimétrico al rumbo que la vela quisiera. ¡Bingo! Directos a hacer una paellita en Benicassim, a 5-6 nudos. Tras dos horas nos planteamos si virar hacia el canal entre Mallorca y Menorca y tirar por Tagomago. Probamos el bordo, pero nuestro ángulo no era propicio y abortamos.
Poniendo el génova para ganar ángulo, la velocidad bajó a 3-4 nudos. Y a las 20:30 empezó a ponerse el sol, a 2-3 nudos. Una neblina en Poniente nos regalaba una estampa bella y nostálgica. Habíamos conseguido llegar más al sur de la latitud 40º, pero por delante teníamos más millas de las que éramos capaces de recorrer con la mejor de nuestras velocidades. Con suerte, podríamos llegar 4 h tras el cierre de meta.
Reconociendo lo imposible, los tripulantes del Kiski nos abrazamos, felicitándonos por haber luchado hasta el límite de lo posible. Abrimos la botellita de ron colombiano de Mauricio, bautizamos agradecidos al Kiski y brindamos. Tras gozar de un rojizo y fantasmagórico ocaso, arriamos génova, pusimos motor y anunciamos nuestro abandono de regata. Sería el último abandono anunciado. Faltarían unas 75 millas. Fue un bonito final.
Por la mañana, en La Sabina, nos duchamos, alquilamos un coche y recorrimos la isla de punta a punta, enriqueciéndonos con el azul esmeralda del mar, el verde de las sabinas, la aridez del terreno y la estrechez de los caminos rurales. Olvidamos nuestro cansancio y flotamos entre algodones.
Comimos coincidiendo con Tranquilito. Nos sorprendió vivir la isla desde el prisma de Quim Masferrer. Un señor mayor nos alertó sobre la maldad de un holandés llamado Williams. – “¡No os fieis de él!”... Fantasmas de tiempos eternos. La posterior visita a Es Caló, nos transportó al sueño de Ophiusa.
Por la noche, la cena precedió al reparto de innumerables premios entre 12 barcos. Alguno se llevó 6 trofeos. Las normas son las normas, pero la belleza de la isla no encajaba.
El DJ que amenizó el resto de la velada no pudo soportar que algunos exaltados se subiesen al escenario a bailar y se fue. Desde la distancia, dio la sensación de que ése fuese su tercer intento de abandonar la sala. Supo mal que un incidente fácilmente resuelto provocase esa reacción. Alguno, con conocidos en la isla, nos dio una explicación no reproducible.
El domingo tocaba regresar. A la 1:30 h a.m. del lunes y a 80 millas del destino, el motor falló. Parecía un problema de alimentación. Tras izar velas e inspeccionarlo, descarté una reparación en el mar. Seguiríamos a vela.
Y Eolo no aparecía. El viento cayó, dejándonos casi a la deriva, blanco fácil para cargueros. Por la mañana distinguimos a un catamarán al que hicimos luces con el espejo de señales. Lluis quería un par de pollos a l’ast y Mauricio trató de convencerlos para que se acercasen usando la VHF. En silencio, dieron media vuelta y se fueron…quizá no les convencimos.
Advertimos a Salvamento Marítimo de nuestra situación. Tarragona Radio nos hizo un seguimiento contactando cada 3 h para conocer posición, rumbo y velocidad y advertir a los barcos de la zona sobe nuestros problemas de movilidad. Realmente, nuestra maniobra resultaba restringida. También avisaron a familiares y amigos de nuestro retraso. Fueron unos ángeles de la guarda.
Entre bromas, hicimos de todo para conseguir velocidad y ganar norte. Izamos de nuevo el asimétrico y empezamos a correr hacia el NE. Decidí seguir hasta encontrarnos justo al Sur de Premià. El bordo que hicimos a las 20:45 nos puso de camino directo a casa, a 56 millas y rumbo 360º. ¡Milagro!
La noche fue dura. Arrastrábamos el cansancio de 5 días. De madrugada empezamos a hacer bordos para no caer sobre el puerto de Barcelona con todo su tráfico. Al resultar el ángulo insostenible, arriamos asimétrico y pusimos génova. El intento a la luz de la luna se saldó con el espi al agua y unos cuantos improperios de Lluis, que en proa se lo estaba comiendo todo.
Cayó el viento y un Costa Cruceros se abalanzó sobre nosotros. Iluminamos velas y por VHF advertimos al barco de una colisión inminente. Estuve a punto de encender una bengala. A 200 m y tras la quinta llamada, variaron rumbo. ¡Uff!
Al amanecer del martes 19, entraron 15 nudos del NE. El barco se aceleró. Tuvimos que poner rizos y quitar trapo. ¡Manda huevos! Las cosas siempre se liaban al llegar a tierra. Sólo podríamos entrar en puerto si alguien nos remolcaba en los últimos metros. Pocos estarían disponibles.
A las 7:30 Ramón (Nautric) y Carles se ofrecieron para remolcarnos con el Dennis. Salieron, nos echaron un cabo a la entrada,… y atracamos.
Ya amarrados, a espaldas de la tripu, no pude evitar que unas lágrimas surcasen mis mejillas dejando estelas de sal. Toda prueba deja huellas. Todo escollo, está en tierra. Y los éxitos, no siempre se miden con estatuillas. La tripu del Kiski era ahora un equipo curtido y unido. No podía ser mejor.
Ya en casa, caí agotado sobre la cama y dormí, mecido aún por las olas de Ophiusa. Después, quedarían los escollos de tierra…

3 de abril de 2017

COMODORO AL CUBO, 1/4/17

La Ophiusa se acerca...faltan pocos días y la tripu del Kiski no había hecho aún entrenos serios. Técnicamente habíamos dado grandes pasos: mayor nueva, rizos en su sitio, problemas en el palo solventados, driza de espi cambiada, génova reparada, winches engrasados, niveles de motor revisados, barco vaciado, grifos de fondo revisados, sistema de guardines y timón revisado,...había un largo etcétera de cosas hechas. Me quedaba limpiar los bajos (ahora mismo llenos de moluscos, pulpos y sirenas) y mirarme un poco mejor esa driza de mayor de dynema marcada en la zona del stopper. Pero una driza de dynema vale una pasta, y si llevaba así unos años, no había motivo para pensar que no pudiese aguantar unos años más.
Esta última semana será la definitiva para acabar la preparación: un buzo limpiará los bajos, Balsamar se ocupará de la balsa y radiobaliza, elaboraremos unos menús dietéticos para estos cinco días (¿sin gin tónics ni cerveza….?), redistribuiremos pesos y limpiaremos el barco a fondo. ¡Todo controlado y en su momento!
Pero volvamos al sábado. Teníamos pendiente una regata movida para ponernos a prueba en tensión. Y el sábado se cumplían condiciones: día gris y lluvioso, posibilidades de entrada de vientos de hasta 20 nudos, tal vez algo de mar,… Por suerte, en la Comodoro hay espacio para tripulaciones a tres. Y el cielo se conjuró para que Mauricio, Lluis y yo estuviésemos disponibles.
Zarpamos no muy bien preparados y al poco iniciamos la preparación de las velas. Izamos la mayor y buscamos su posición ideal…en aquel momento no soplarían más de 10 nudos y no hacía falta dejarla completamente plana, pero a mí me gusta tensar bien el grátil y luego, si acaso, destensar un poco. Y ahí que me puse yo mientras Mauricio manejaba el timón.
Miré el grátil, me pareció que faltaba un poco, y di media vuelta más al winche.
- ¡Pammm!
Oímos un ruido seco y la mayor bajó unos palmos. Nos miramos sin comprender, hasta que mirar al stopper: el alma de la driza lucía desnuda sin su funda,…alargándose cada vez más, mientras que la mayor se deslizaba lentamente hacia abajo. ¡Maldito Murphy! Arriamos mayor pensando en el abandono… Pero nosotros habíamos venido a ponernos a prueba, así que nada de abandonar. ¿Cómo seguir?
Veamos: El alma de la driza estaba bien y era la que soportaba toda la tensión, pero sin su funda, el stopper no podía retenerla. Ahora bien, siempre se podía aprovechar una bita del palo y tratar de izar la vela usando sólo el tramo de driza bueno. Por lo menos había que intentarlo, ¡qué carajo!
Mientras el Comité explicaba las normas de regata y pasaba lista, nosotros deshicimos una parte de la maniobra de la driza y nos pusimos a izar la mayor. Mauricio mientras tanto, sorteaba barcos tratando de sacarnos de la zona de mayor tráfico.
Era imposible tensar más allá de un cierto punto. Lluis y yo afirmamos la driza como pudimos, dejando una increíble bolsa en la parte baja de la vela. Faltaban dos palmos para izarla del todo. Un palmo y un poco más podíamos ganarlo ajustando los ollaos del cunnigham. Me puse a buscar retales de cabo (alguno más ridículo que otro) y, sosteniendo la vela entre los tres, conseguimos ganar tensión. Pero quedaba medio palmo flojo…y así se quedó. Mejor hacer una regata con una vela mal trimada que no hacer ninguna regata.
A la que acabamos, corrí a la radio para comunicar al Comité que estábamos en regata. Al instante dieron la primera salida y nos quedó el tiempo justo para acercarnos a la zona de regata e izar génova, regular escoteros,…. Sorprendentemente, nadie se puso nervioso y todo se fue haciendo, una cosa tras la otra.
Salimos más o menos últimos, como ya viene resultando habitual para el Kiski. Y nos pusimos a ceñir rumbo a tierra, en el lado malo-peor de viento sucio. A la que pudimos nos escapamos de la zona mala virando a mar y nos pusimos a perseguir al Dodifee y Aroha. Más adelante estaba el Iguzú y el Sandor. Tratamos de pasar al Dodifee por su barlovento, pero pinchábamos. La ceñida no era muy buena con nuestra mayor. Nos acercamos mucho al Aroha, pero perdiendo barlovento. Bueno, hacíamos lo que podíamos. Subiendo a barlovento la mayor para darle twist, parecía que la bolsamejorava.
No sabíamos si la regata era triángulo o bastones (no habíamos escuchado nada en el fregao de la driza), así que nuestra regata era de persecución a barcos conocidos. Distinguimos boya e hicimos nuevo bordo, encontrando al Sándor a sotavento. Rafael nos hizo unas fotos pero no le gustó que lo desventásemos mientras tratábamos de pasarle, así que hizo un bordo a mar. Nosotros ganábamos terreno al Dodifee, pero estábamos desviándonos de la trayectoria a boya más de la cuenta. A 50 m de ésta, decidimos seguir el ejemplo del Sandor y hacer un bordo a mar para ganar ángulo de ataque. Lo hicimos bastante bien, pero fallamos en el nuevo bordo a boya y nos quedamos clavados literalmente a pocos metros de ella, con algunos barcos detrás.
No era como para pensárselo mucho: nos dejamos caer a tierra, ganamos velocidad y trasluchamos elegantemente, de nuevo hacia mar, sorteando a dos barcos que venían al cruce.
Como maniobra de trasluchada y salida de ratonera, un 10 (modestia aparte). Nos coordinamos muy bien. Bufff!
Sólo quedaba pasar boya y seguir hacia la siguiente. Al ponernos de aleta, alcanzamos los 8 nudos. Fue solo un momento, durante una racha de 17 nudos.
Alcanzar la llegada no iba a ser fácil con rumbo de aleta. Había que hacer numerosos bordos. Nos cruzamos con Dodifee unas cuantas veces, mientras zigzagueábamos siguiendo la misma estrategia. En un momento dado nos pusimos a orejas de burro, lo que nos obligó a ceder el paso a Dodifee en un cruce sin preferencia.
Cruzamos meta 11 segundos detrás de Iguazú y 26 segundos antes que Dodifee. Detrás nuestro dejamos a Dodifee, Musclet, Alouette, Maiti, Le Papillon, Jerry Lee, Sandor y Aroha. Puestos en nuestro lugar con tiempo compensado, llegamos en posición 11 de 15.
El Kiski fue una fiesta. Habíamos salido y llegado y no habíamos sido últimos. Se había roto lo que tenía que romperse antes de la regata a Formentera. Y no nos habíamos gritado ni puesto tensos. ¡Somos un equipo!
Hoy tuve que pasarme por Accastillaje. Duele, pero espero olvidar pronto,…sniff!

15 de enero de 2017

REGATA DEL VIENTO ABERRANTE, 14/1/17

¡Primera Comodoro del año! Voy lento como un caracol con la puesta a punto de la nueva mayor, pero ya está el pajarín com cal y el primer rizo instalado. Desmonté el segundo porque dudaba sobre si la longitud del gratil era la que tocaba: me parecía que el cabo limitaba la tensión de la driza. Traducido del servocroato, aún tenía dudas sobre si la vela no era demasiado grande. Con mis dudas y caracoleos, me preparé para una meteorología perversa: la previsión indicaba fuerte viento en la Costa Brava y el valle del Ebro, con una zona "tonta" en la costa del Maresme, con inicialmente 5-10 nudos del NE sobre las 11, posibilidad de 0 nudos un poco después y 10-15 nudos de terral para la 1-2. Unas condiciones ideales para que el Garbí entrase en cualquier momento,...o que el viento soplase de cualquier lado menos del S-SE. Y frío, mucho frío.
La mañana era soleada y limpia, sin nubes. Fría de cojones, pero bien abrigado todo iría bien. Olvidé doble calcetín (no en el spi). ¡Brrr! Me di cuenta del error durante el primer desayuno subversivo del año ¡qué frío en los pies! Allí algunos compañeros nos sorprendimos mútuamente al poseer ya varios la Licencia Federativa por Castilla-La Mancha. ¡Usted dirá! Si la cobertura para la práctica deportiva de la vela vale 60 € vía Federación Catalana y 30 € vía estepeña,...pues le ponemos el blasón castellano a la licencia. En estos tiempos procesistas, eso puede que escandalice a alguno. Ojalá sólo invite a la reflexión... a ver si va a pasar como con los abanderamientos y acabamos todos con barcos belgas y licencias manchegas.
Paolo se apuntó a disfrutar de una navegación a dos. Salimos al mar y observé con satisfacción que la mayor pintaba bien: toca meterse con el segundo rizo. El viento era más bien flojo y del N. Tras aprovisionarnos el boyero a todos con un pote de café soluble que el patrocinador Illy nos regala este año, Toni decidió dar la salida. Para Promoción, iba a ser unos bastones, con subida hasta casi Mataró y llegada frente al puerto de Premià.
Hicimos una salida razonable navegando amurados a estribor y hacia costa. A estribor y por delante estaban Stragos y Samantha. A babor vi al Musclet, con el que me cruzaría doscientos millones de veces. Parte de la flota fue a mar, donde se sospechaba que habría más viento.
Pero el Kiski iba bien. Entre Paolo y yo lo dejamos bien trimadito y fuimos dejando atrás al Samantha,...aunque Samantha ganaba barlovento. Al Musclet le sacamos distancia. Y perseguíamos a Stragos, pero sin alcanzarlo. Tal vez conseguimos 4 -5 nudos en algún momento. Pero había que hacer un bordo y subir.
Al hacerlo, Samantha tuvo que pasarnos por popa. Un poco más allá nos cruzamos con Intrepid casi rozándole la suya. Y seguimos subiendo, pero cada vez con un viento más flojo que nos relentizaba. Y que rolaba alejándonos de boya, cada vez más del E. My Star nos pasó por popa. Era el momento de hacer un nuevo bordo, pues seguir a mar era alejarse de nuestro objetivo.
My Star nos perseguía, algo más a sotavento, pero se quedó parado. Nosotros no tardamos en hacer lo mismo. El viento se volvió escaso y caprichoso, llevándonos de una ceñir a un través, y luego a una aleta...¿eso no era SE?...¡pues vaya! Mientras estábamos en si arrancábamos o no, My Star se aproximó. Nos llegó su racha y empezamos a movernos. Delante vimos a Sandor y Frau Frida, algo más a sotavento, y acortábamos distancias. Al mismo tiempo, toda la flota RI volvía ya de boya y se lanzaba contra nosotros ¡ciñendo! Aquello no era un role: ¡era un despropósito!
Pasamos a Sandor y Frau Frida,...pero nos paramos sin viento. Una racha los impulsó de pronto y se volvieron a pegar a nuestra popa, a sotavento. Sandor trató de pasarnos por barlovento y Frau Frida, ya en zona de compromiso, exigió barlovento. Lo dejamos pasar.
Iniciamos un rumbo de ceñida hacia Premià, amurados por babor y persiguiendo a Frau Frida. El resto fue el caos. El viento empezó a rolar y pararse. Avanzar empezó a ser una cuestión de tener la suerte de que te alcanzase una racha. Nos pasó Musclet. Lo pasamos. Nos pasó Musclet....¿qué c..ñ.. estaba pasando? La ceñida cambió de amura y el viento se paró. Luego vino de aleta, primero por babor, luego por estribor. Ibamos haciendo. El rumbo que más nos duró fue una aleta de babor en la que alcanzamos 7 nudos,...para luego pararnos en seco. Tuvimos un través de estribor deplorable que nos llevó a una ceñida por el otro lado, con parada en cada estación. Justo cuando estábamos haciendo un cambio de amura, nos pilló la primera racha de 14-18 nudos que entró por la aleta de babor. La escota del génova hizo una gaza alrededor de una bita de proa...y el barco se puso a cien. Salté a proa a liberarla pero estaba muy trabada, sobraba tensión. Mientras volvía a popa a soltar toda la escota, el barco orzó y dimos una vuelta de 180º...lo que me permitió liberar la escota. Con el susto en el cuerpo, vimos que Musclet volvía a pasarnos. Seguimos y nos paramos. Mamoku, sin viento, abandonó. Eran las 2. Empezamos a alternar momentos de 0 nudos con rachas de hasta 18,... y alguna de 20. Pasamos a Musclet.
Cuando pasamos boya, teníamos 18-20 nudos. Ahora tocaba arriar. Una racha de 24-26 nudos que venía de tierra nos transmitió una cierta sensación de urgencia. Arriar el génova fue fácil. Pero al aproar para arriar mayor, nos sorprendió una racha de 31. Se ponía muy feo. Con la mayor arriada, costaba que no se abriese, así que Paolo se puso a atarla. Era un poco dantesco. Cerca del puerto, los de la Escola de Vela asistían a dos alumnos con sus óptimis volcados. Entramos a toda máquina en puerto, aprovechando que sólo soplaban 22 nudos. Amarré de proa y punto final. ¡Vaya currada! Habrá que empezar a tomar nota para una hipotética Ophiusa, jeje.
Por cierto, mil gracias a Rafael Vargas por sus fotos. Son excelentes.

21 de noviembre de 2016

REGATA RETMAR/ COMODORO, 19/11/16.

No os lo creereis, pero me pasé toda la semana pensando en la regata del sábado. Iba a estrenar una mayor nueva, a la que había improvisado unos rizos al más puro estilo de “Pepe Gotera y Otilio”. El sistema de carro de rizos interior a la botavara Selden es genial en navegación,… pero cambiar un puñetero cabo amenaza con obligarme a desmontar toda la botavara.
Los días transcurrían entre pausas laborales sabiamente usadas para controlar la evolución meteorológica, alternados con terrores nocturnos donde botavaras andantes me golpeaban y extraños tornillos de métricas innombrables se escapaban entre mis dedos para sumergirse en el frío abismo del puerto de Premià. Afortunadamente, mi mujer solía despertarme justo en el momento en que un técnico náutico de armadura plateada y blanco corcel se lanzaba en mi ayuda y, tras matar a la botavara mutante, me entregaba una carta de amor firmada con muchas cifras y la letra “€”.
Bueno,…de momento nos quedamos con Pepe.
Estaba nervioso e hice mis quinielas. Era final de temporada para Comodoro y en un par de categorías de solitario figuraba en zona de podio. En A-2 en cambio, ni hablar del peluquín. Así que el sábado saldría en solitario, estaba decidido. Entre semana, la previsión meteorológica resultó más volátil que una acción preferente de Bankia. Ahora Norte, ahora Sur, quizá 15 nudos, tal vez 4,… En Premià ya sabemos que la verdadera previsión es la que te encuentras a las 11:25 durante la señal de atención…el resto son sólo supuestos.
Monté en puerto la maniobra del asimétrico. El mío es un un Sailselect de calcetín, con ATN Tacker montado sobre el stay de proa. Es una solución de crucero utilizable para regatas mínimamente largas e ideal con vientos débiles, donde los errores se pagan barato. Para montarlo hay que arriar todo el génova con antelación, tener bien tenso el backstay y no dejar que el sleeve dañe al génova al deslizar sobre éste. Lento del copón en el montaje, pero si el viento es débil, da la oportunidad de remontar. Tenía unas ganas locas de demostrarme a mí mismo que podía montarlo en solitario y en regata. La verdad es que ponerse a hacer pruebas con 63 barcos sobre el mar, tal vez no sea la mejor idea, pero el viento del sábado era propicio. 5-8 nudos del noreste, para empezar.
Antes de la salida, pasé un rato trimando la mayor. No tiene nada que ver con la vieja. Parece más noble. Pinta mejor. Puede tensarse la driza en carga. Pasará un tiempo antes de que descubra todas sus propiedades, pero es bella. A dos minutos de la salida, me acerqué a la línea por el lado del barco del Comité, amurado a estribor. Iba muy rápido y habían muchos barcos. Dejé el timón varias veces para quitarle fuerza al génova. Me metí en un hueco entre el barco del Comité: 4 barcos que quedaron a sotavento, otro a barlovento y un par más justo a proa.
No me sentía cómodo y orcé un poco. Me sorprendió ver que con esta mayor quizá había ganado 10 º en ceñida. Bueno, quizá no sean tantos. Pero ganar, gana.
El viento oscilaba y apenas sacaba 4 nudos al barco. El Trimaka (A3), me pasó por barlovento. Perdí velocidad y jamás volvía a alcanzarlo. Retrimé y conseguí no perder más distancia, pero ya estaría a 6 esloras o más. Distinguí al Stragos a lo lejos, un viejo conocido de RI. Pasé por barlovento a un mini 6.50, creo que el Salao, A2, mientras nos cruzábamos con el San Ramón.
Distinguí a sotavento y a buena distancia a Mamoku (A1) y Tres Bés (A2). Vi la boya de Cabrera e hice todo lo posible para impedir que nadie me pasase. Gané el barlovento e impedí el paso a Lulumarlú y otros 3 o 4 veleros más. La situación era un tanto comprometida y no dejaba de pensar en lo que haría para girar con destreza.
Al tomar boya había algo de viento y no terminaba de decidirme por izar spi. Esperé a ver que todos los demás lo hacían y a ver el indicador de viento a sólo 2 nudos. Decidí probar suerte. Mare de Deu! De entrada, monté un bonito 8 con el spi. Suerte que el calcetín ayuda a deshacer errores y que el piloto automático va perfecto. Aquello fue todo un correr arriba y abajo por cubierta! Cuando por fin lo inflé, algunos barcos me habían pasado. Detrás distinguí al Tres Bes y al Mamoku. Pero el viento empezó a rolar y caer. Podía aguantar la vela entre 60 y 160 º, pero los roles se ponían hasta a 0º y al cabo del tiempo mi trimaje quedó a completa merced del azar. Otros arriaron e hizaron génova, pero yo estaba reventado. Veía la llegada, pero iba fatal. Mamoku me pasó con gran elegancia…David es todo un patrón. No tenía más remedio que arriar. Cuando acabé de hacerlo, sí que estaba reventado. De verdad.
Llegué a meta poco antes que el Tres Bes y, de hecho, de Promoción y en tiempo real sólo llegaron 5 barcos antes: Million Kises, Mamoku, Anunua, Trimaka y Lulumarlu…y no todos en solitario. Eramos 26 en Promo… y quedé tercero en el grupo 3. Puedo estar contento. Cerré temporada con una primera y una tercera posición en otras categorías. Habrá que empezar a pensar en el rating…y en ponerse un poco más fuerte para las luchas a muerte con el asimétrico, je je.

8 de noviembre de 2016

UNA BUENA REGATA,... O CASI!!! 29/10/16

Al patrón del Kiski no acaba de llegarle la inspiración. No tengo los bajos sucios como excusa para justificar el mal resultado de la regata a Arenys, donde la elección de ir a mar resultó nefasta. ¡Menos mal que iba con Joan Carles y pudimos jugar con el asimétrico!
El pasado 29, igual que en Arenys, apenas había viento. Esta vez salía en solitario. Nos juntamos 33 barcos, 13 de ellos en Promoción. Vine al puerto un poco justo, pero pude montar la maniobra del asimétrico por si sonaba la flauta y, también en solitario, me atrevía a ponerlo (es una asignatura pendiente).
La regata sería una vuelta a la piscifactoría de El Masnou con salida y llegada en El Mercat de Les Flors. Teníamos de 4 a 6 nudos de viento que podía rolar en cualquier momento. Y lo hizo.
No hubo demasiado retraso en la salida. Pero, fiel a mis principios, volví a salir fatal. Otra vez último. Amurado a estribor recorrí la línea desde barco de Comité a boya. A medio camino, con todos ya habiendo cruzado línea, hice un bordo y, amurado a babor, enfilé hacia el puerto de El Masnou.
El Mystar hizo una maniobra extra y se quedó atrás. Es un pedazo de Dufour,…no tendría el día inspirado o los bajos muy sucios. No era una regata para hacer con bajos sucios.
Poco a poco empecé a ganar velocidad. Dada mi mala salida, decidí dejar a toda la flota a sotavento, aunque muy por delante de mí. Sólo el Brav Pirate estaba a barlovento. Por si los abordajes, traté de ganar velocidad… y lo dejé atrás. Ya llevaba a dos en popa. Luego, a sotavento, distinguí que un tercer velero se quedaba atrás.
Imaginando dónde debía estar la boya de la pisci más cercana a tierra, aproé con una buena ceñida que me dejara reserva de maniobra. Por el camino me encontré a un Bavaria 35 al que pasé por barlovento en cosa de 10 minutos. Tenía los bajos muy sucios.
El Kiski iba bien (aunque sólo fuese porque otros tenían los bajos molt cardats). Egocéntrico como es uno, llamé a mi mujer cuando me pareció que llevaba a 5-6 barcos en popa. Ella salió al balcón y hasta que no me distinguió, no saludé. Ni que decir que 5-6 Km de distancia, sólo debió ver una manchita blanca pequeña pequeña y un ego grande grande grande. Y es que uno se viene arriba con cuatro chorradas.
Bueno, yo iba tirando y pasando barcos. Los mismos que debieron dejarme tirado en Arenys, digo yo. Distinguí al Tres Bés delante y a sotavento. Hombre, a mí me gusta saludar a Xavi en regata, así que para allá que me fui. El Tres Bés andaba muy picado con el Frau Frida, un First 32,5 que es una caña. Jugaban al quien desvienta a quien. Más allá estaban Stragos e Intrepid. Y todos estaban a sotavento.
Me aproximé sigilosamente, pero Tres Bés y Frau Frida, los más cercanos, me vieron. Ambos navegaban a dos. Cerca estaba la primera boya de la pisci.
Frau Frida orzó a tope para obligar a Tres Bés a hacer lo mismo y perder velocidad. Yo, endemientras, me aproximaba hacia una pared de dos barcos que sólo podría pasar por sotavento. Pero tampoco había que explicarlo explícitamente. Dejé que se cerraran orzando a tope y los amenacé todo lo que pude con pasarlos por barlovento, algo que me era imposible de todas todas: Mi mayor, bolsona como los pliegues de Porky Pig y con el grátil bypaseado y a punto de reventar, no estaba en condiciones de ceñir a tope, ni mucho menos. Pero eso ellos no lo sabían y yo tenía 10-20º de margen mientras que ellos ceñían a rabiar.
Amenacé pues, con la intención de llevarlos a un punto en que perdiesen velocidad en una ceñida sin sentido y entonces poder pasarlos por sotavento.
Al Tres Bés, que era el barco más cercano, lo pasé bien, peros ambos barcos me quitaban todo el viento limpio. Me quede en medio de un grupo de 4 barcos, como el 5 de un dado. Frau Frida estaba también enfrascado con Tres Bés, por lo que me prestó la justa atención y terminó dándome por perdido. Lo pasé. A sotavento y avante tenía a Stragos e Intrepid, que viraron antes en la boya y me cortaron el paso. Tuve que alargar mi paso y, al virar, no pude mantener una buena ceñida, por lo que perdí distancia. Stragos estaba delante, Intrepid detrás y a sotavento, pero más cerca de la siguiente boya, Frau Frida ganando terreno y Sandor apareciendo de pronto… Nens, quin stress!!!
Pero yo salí último y que me quiten lo bailao. Conseguí recuperar velocidad, orzar y tomar la siguiente boya. No me preguntéis cómo, pero quedó delante Stragos; a sotavento y paralelo a mí Frau Frida. Detrás Sandor, Intrepid y Tres Bés,… Tenía un buen ángulo de viento y me cerré sobre Frau Frida, obligándolo a caer más de la cuenta a babor, lo que pagaría más tarde al chocar con la boya en una ceñida a rabiar. Lo dejé atrás, igual que a Sandor e Intrepid. Me lancé sobre la boya y, tras pasarla y desventar a Stragos, lo pasé. Mi ángulo era muy bueno: el viento había rolado y aunque Stragos trataba de usar su asimétrico, no conseguía sacarle partido. Yo volvía a tener el ángulo a 40-60 º por barlovento y podía perseguir a la flota en una ceñida abierta. Para allá que iba yo.
Detrás de mí, Frau Frida tocó boya. Sandor lo evitó y pasó por delante. Intrepid tocó boya. Tres Bés la pasó y se retiró.
¿Se retiró? ¿Qué le pasaba? Traté de llamar a Xavi por el móvil (en estos casos, es mejor no levanta la liebre con toda la flota). No me lo cogió y arrió génova. Traté de contactar con él por radio,…y entonces ví que mi VHF portátil no tenía baterías.
¡Mierda! Bajé a la radio principal y pasé del canal 16 al de regata (mi radio no tiene canal dual,.. vive la France!). Me enteré de que para Promoción, la regata había terminado media milla atrás. Merde! Avisé de mi entrada, pero ya me explicareis,… El Comité de Regata me la ha dado donde ha creído conveniente. No quedo mal. Y, la verdad, es que disfruté como un enano. ¿Qué más se puede pedir? Bueno, en algún subgrupo he quedado hasta primero.
Esta semana arrié mi mayor. El grátil, destruido por la tensión y el sol, se deshizo literalmente entre mis dedos, meciéndose las fibras sueltas sobre la brisa marina. Pronto habrá una vela nueva, espero que a punto para la Retmar. Ojalá el Sr. Planas haya acertado a la primera. Recordad la cita de la RETMAR. Este año nuestras aportaciones irán a la Fundación Josep Carreras. Por cierto: Mis agradecimientos a las fantásticas fotos de Rafel Vargas, todo un crack de la fotografía de acción. Casi todas las fotos publicadas son suyas.

24 de abril de 2016

UNA RONDA DE AGUA, COMODORO! 16/4/16

¡Qué sábado! Solete, viento, mar, regata,... Desayuno en La Ona con los amigos y charla constructiva sobre amarres, clubes, proyectos urbanísticos, política fiscal y, para finalizar, efectos colaterales de la primavera sobre los patrones de navegación a vela... y es que desayunar mirando el mar bajo el sol, y viendo a la gente pasar, ayuda a relativizar las cosas.
Luego, tras la regata, me tocaría dejar el barco limpito para la primera revista de la temporada. Para ello había venido armado de delantal, guantes de vinilo marca ACME y Mr. Proper,… aunque ello no es el motivo de esta crónica... Vayamos al tema deportivo.
Pintaba viento. 8-10 nudos en puerto y un Garbí creciente hasta unos teóricos 20 al mediodía, con tendencia al role. Analizadas estratégicamente las condiciones reinantes, decidí que lo mejor sería hacer el primer bordo a mar, virar a los 15 min antes de que entrase el role y, consecuentemente, hacer dos bordos para pasar la pisci por la zona más cercana a Masnou. Pim pam. Ello estaba aderezado con el concurso de otros 41 veleros divididos en dos grupos principales, RI y Promo. Mi firme intención era la de no jugarme nada y poner un rizo de entrada, no fuese que al flamante Kiski se le rompiese, manchase o rayase algo difícil de arreglar después con mi Mr. Proper .
Buena parte de la flota tuvo un pensamiento parecido respecto a los rizos. Hubo hasta quien venía equipado con el método Llongueras y llevaba alguno de más. El Mamoku en solitario, en cambio, zarpó luciendo su habitual melena de pelo liso, aireándose a 14-16 nudos de real. Tres Bés, Peconi y Samantha entre otros, compartieron conmigo el corte a lo Jackson Five.
Al ritmo de "Blame it on the Boogie", se dio la salida del grupo RI y detrás fuimos los de Promoción. Yo estaba algo torpe y me costó desembarazarme de un grupo de cuatro veleros A2 que, rodeándome, decidieron salir conmigo por el lado del Comité de regata. De hecho, me desembaracé de ellos con el hábil recurso de quedarse atrás,... es lo que Hitler llamaba retirada estratégica en Bielorusia, allá por el 44.
Se me escapó el Tres Bés y traté de seguir al Dodifee, que iba a tres. Metí la regala de babor en el agua a placer. El Kiski transmitía una sensación de gran aplomo y disfrutaba llevándolo. El aparente llegó a subir a 21 nudos...no estaba nada mal.
No me pareció que me estuviese quedando atrás. Al contrario: la ceñida era buena y no perdía barlovento. Detrás habían más veleros (esta vez, no era el último). Me sentí francamente satisfecho. Así que envié mi estrategia al fondo del mar y seguí el bordo hasta que distinguí la primera boya de la pisci. Esperé un poco más y viré.
La virada con ese viento no es muy precisa que digamos. Uno le da al automático, el barco vira más de lo que uno desearía, se caza génova, se corrige automático, se vuelve a cazar génova, se corrige mayor, se corrige automático,...es un correr arriba y abajo por la bañera dando saltitos hasta el piloto, que tal vez debería calibrar un poco mejor para que no haga tantas eses.
Hice un par de cruces con barcos que no pude identificar... delante veía al Dodifee y a otro barco con velas negras. Mi timón se volvía muy mordiente,...creo que es un efecto de la corriente, que cuando incide con fuerza sobre el plano de la pala, ayuda al Kiski a irse de orzada. Lo observaré...
Sea como fuere, me ví obligado a matar mucho la mayor dejándola caer a sotavento. Ya imaginareis que si quería un buen trimado, lo que tocaba era recuperar mayor al bajar la racha. O sea, saltar constantemente como un loco de piloto/timón a carro de mayor y viceversa. Algo de eso hice, pero mis hombros me recordaron por la noche que ya había cumplido los 50 y, a estas alturas, ja no cal.
La jugada era buena,...llevaba un buen ángulo para dejar por babor ambas boyas de marcación sin hacer más maniobras. Me acercaba a los barcos de delante, en el pelotón. Me coloqué a popa del Dodifee, que estaba a 6 esloras por barlovento, y directamente a dos esloras sobre el Brav Pirat, un Flash 700 del grupo RI que iba a dos y no podía correr más que el Kiski. De hecho, ya había perdido 5 min.
Recortando distancia, me situé a distancia de lanzamiento de lata de cerveza. Desventado, el Brav Pirat no podía hacer nada sino esperar a que yo le pasase, para luego ser más afortunado en el bordo. Pasarlo me costó un poco. Luego me encontré con nuevos cruces y tuve que dejar al Atatita por su popa. Esperé un poco e hice mi bordo...no quería apurar la ceñida y perder velocidad. ¿Dónde estaba el Brav? Amurado a estribor, ví la tercera boya de marcación de la pisci, aún lejos. Iba sobrado,...pero había mucha corriente. Brav Pirat había hecho el bordo antes que yo para tener una oportunidad de adelantarme, pero eso le llevaría lejos de boya. Sin embargo, trató de dirigirse directo a ella. Iba algo por delante del Kiski, pero muy a sotavento.
El Iguazú, a dos, ya llegaba. El Dodifee se me escapaba. Atatita pasó y yo noté que cada vez mi ceñida era más difícil e iba perdiendo velocidad. Brav Pirat llegó a boya y se quedó clavado allí. Yo estaba cerca y no podía pasar por proa. Realmente se quedó parado durante un rato largo. Imaginé que esperaría a mi paso para cambiar de amura y pasarme por popa. En realidad, tuvo algún problema de burdas. Cambió de amura...con barlovento a su babor. Y empezó a moverse. Venía hacia mí, lento como una tortuga. Calculé ángulo y no me gustó. Brav Pirat podía pasarme por popa,...pero sus intenciones parecían más relacionadas con el saqueo de los exiguos cofres de oro del Kiski que con la seguridad en regata.
¿Cómo adivinar sus intenciones? Pensé en virar a babor, pero podíamos chocar de proa o por mi amura de estribor, malo para el seguro. Si cambiaba de bordo, me quedaría clavado y le presentaría mi popa frenada para un impacto casi seguro...no tendría tiempo de pasar el génova a la otra amura. Si caía sólo un poco para ganar velocidad, me comería la boya (…¡y ésta es metálica!). Mientras cruzaba los dedos para pasar, vi como el botalón del Brav señalaba acusadoramente mi través y....Patapám!!!! “-¡Ríndete o alimentarás a los tiburones”! Su roda se subió sobre mi regala al estilo de las batallas navales romanas, y bajó dejando un reguerillo de gelcoat sobre mi cubierta. Luego se inclinó unos grados llevándose el guardamancebos, agrietando un tintero y doblando un poquitín un candelero. Despidiéndose ya, besó mi obra muerta. Una pifia, vamos.
En fin, suerte que el Kiski es grande, Brav Pirat iba lento, todos somos caballeros y mi seguro es a todo riesgo... aunque tardará en pagar. No me quedaron muchas ganas de seguir en regata y estuve tentado de encender el motor y salir de allí, pero evaluando los daños propios y ajenos (ambos flotábamos y seguíamos en regata), pasé la boya y seguí a por la siguiente. Las maniobras a partir de ese momento fueron de cumplir expediente...me preocupaba más detectar posibles grietas y entradas de agua, pero todo en la estructura estaba bien. Parecía un problema sólo de chapa y pintura. Confieso que me abrí una cerveza y me la tomé. Entonces localicé al Dodifee, que estaba muuuuy muy lejos. Miré atrás y vi aún a un buen montón de barcos, que no me alcanzarían en real pero si en compensado.
Estuvo bien. Cuando lo comenté en casa, Guillem, con sus 8 añitos y la simpleza que caracteriza a los niños, me preguntó: “-¿Y por qué no pusiste motor?”
Guillem no se había leído los artículos 19, 27 y 1.301,5 del reglamento de regatas respecto a las prioridades en zona de compromiso, pero se había imbuido en espíritu de que la primera norma de un patrón es la de evitar a toda costa una colisión. Interesante reflexión, especialmente teniendo en cuenta el flujo de caja en "pagar reparación/cobrar indemnización".

9 de abril de 2016

A poc a poc, 9/4/16

Buuuuufff! Bufa el viento.
Hoy he aprendido que, en realidad, los barcos son mujer. Es cierto, son “naves”. Y, como tales, pueden aplicárseles todos los adjetivos que caracterizan al género femenino. Son protectoras, amantes, madres, pero a la vez son celosas, exigentes y poco dadas a perdonar errores. Reconozcamos que los tíos somos pocodetallistas, monopensamientales y enlounicoconcentralicios. Vamos a dejarlo en que esta retahila de epítetos no es más que una opinión poco sostenible desde el punto de vista argumental. Pero ahí queda la reflexión.
Hoy salí con Paolo a probar el asimétrico a fondo (lo único). La previsión no dejaba de ser un poco sospechosa, pero sin pasar de 10-12 asumibles nudos. Salimos de puerto con 8 y con un mar más bien plano. Pero, nens, no he cambiado todo mi guardarropía náutico.... me faltan polos de manga larga y entretiempo (lamento pueril de un pocodetallista), así que cogí el único que aún conservo del Genius. Supongo que la cosa ha sido como presentarse en casa de tu pareja con una camiseta con el nombre de tu ex y un “siempre te seré fiel”. Eso es feo. Muy feo.
Kiski se mosqueó al ver cómo lucía el nombre de mi ex y empezó a calentarle la cabeza a Eolos y Neptuno: “- ¿Pero habeis visto? ¡Qué desfachatez! Acogerse a mí, luciendo el nombre de la OTRA. ¡Buscar mi cariño mientras comenta con la tripulación lo bien que se lo hacía con la otra y que a mí aún no me ha cogido el puntillo!¡Esto es maltrato! ¡Haced algo!”
Más por repetitividad, cansancio y calentamiento moral que por convencimiento lógico, Neptuno y Eolos, tíos al fin y al cabo, empezaron a mover el mar y a agitar el viento. Ellos también tienen su “nothing box” y, cuando la cosa pinta fea, se meten en su caverna olímpica, se toman un gin tónic, y empiezan a hacer con gracia y salero lo ÚNICO que saben hacer,... darle caña a mar y viento y, si acaso, sacarse un Kraken de la manga.
Y eso es lo que pasó mientras yo le explicaba a Paolo la teoría del uso del backstay con asimétrico, sosteniendo plácidamente la escota del “clew”. Íbamos a trimar y pa aquí y pa allá, bla bla bla, y la escota en la mano y, mira tú por donde, a Eolos se le escapa un estornudo alérgico y subimos 5 nudos de real en un pim pam. Yo lo entiendo, harto estaría ya Eolos del polen primaveral y de la agitación náuticoconyugal.
¡¡¡Aaaaaatchús!!!!!! El asimétrico se infla, el puño de amura sube a toda pastilla y arrastra la escota. La escota (que pierde el autobús) sale corriendo y se desliza por mis dedos a una velocidad endiablada. Mis dedos se encuentran cara a cara con Santanás y me lo explican. Yo me los escuché y entendí con prontitud, me los miré y, mientras exclamaba un sonoro “¡¡¡ ME CAGO EN LA P.....AAAA!!!! “, les ordené liberar a la escota para que fuese a donde su libre albedrío le dictase. La democracia tiene eso. Y por ello precisamente, llevamos “Silvaderm” en el botiquín.
De acuerdo,... Kiski, amor mío, no volveré a visitarte con una camiseta de otra. Y borraré con ácido mis tatuajes.
La ausencia práctica de mi mano derecha y la insistencia de Eolos en no bajar de 14 reales me convencieron de hacer las prácticas de trasluchada con un guante de cubrición 100% y un polo más apropiado. Next time!...pero que sepais que con el viento al través, le sacamos 7 nudos al Kiski, Grrrrrr! Llegará el momento.

19 de noviembre de 2015

TRANSITIOUS REGATIS RETMATORIUS, 14/11/15

Magnífica mañana la del pasado sábado para conmemorar mi “transitios horribilis” de barco. Luminosa y azul. Hacía justo un año en la que una entradita de nada de agua puso al Genius en estado de poca esperanza. Tras sortear los campos minados de Metromar y Varador Barcelona, el Kiski terminó por hacerse realidad,…pero eso es ya otra historia.
Sea como fuere, la Retmar me había enseñado unas cuantas cosas, así que no podía faltar a la cita. De nuevo lo hice a dos, esta vez con Paolo recién llegado de vender papel decorativo en Turquía. De nuevo Toni Gallart había puesto sobre el campo de regatas a casi 60 veleros, cuestión de conceptualidades regatiles (quien quiera que lea la lista de inscritos en la copa RANC y compare). Y de nuevo el personal de la Escola de Vela estaba allí para organizar, atender y ayudar en lo posible. La Retmar del 2014 es difícil de olvidar. Aprovecho para desear a Ana y Xavi lo mejor, tras la no muy bien explicada rescisión de contrato por parte del Club… la luz no siempre impide distinguir las zonas oscuras de algo.
La previsión era anticiclónica, preveyéndose unos 5 nudos del SW, con suerte. Por eso, el viernes, urdí el malvado plan de hacer la regata acompañado y probar mi asimétrico con el ATN tacker y la maniobra que me prestó Jota. Sin que nadie lo viese, el viernes por la tarde fui a puerto y, a hurtadillas, inflé “la cosa” con 4 nudos de SW. Magnifique! Tenía buena pinta. ¿Sería capaz de montarlo en regata? La maniobra con el ATN implica enrollar génova antes de hacer nada, o sea, clavar el barco. Pero sin viento, da igual tener o no génova. Y aunque Paolo no hubiese pisado jamás el Kiski, la previ no ventosa nos daba minutos de margen para hablar, jugar a las cartas, contar chistes y, de vez en cuando, trimar para no bajar de 1,5 nudos. Así que valía la pena probarlo.
Hasta ahí la teoría.
A la hora de la verdad, encontramos un poco más de viento. Digamos unos 12 nudos reales y creciendo.
La regata para promoción consistía en salir de Premià, rodear la Piscifactoría de El Masnou y volver hasta Cabrera.
Sin demasiado tiempo para enseñar a Paolo la maniobra (en realidad sin tiempo en absoluto), organicé una de las peores salidas de mi vida marinera. Dos bordos en línea para poder llegar a línea, y el Suro y tal vez dos barcos más por detrás, al cruzarla. Teniendo en cuenta que eramos 55 los barcos en el mar,…casi mejor no hacer comentarios.
Ea pues! Había recortado la mayor para evitar tener que trabajar con el Cunnigham constantemente. Pero me temo que me quedó 1 cm más larga de la cuenta. Traté de hacer otro Cunnigham, pero nois, lo mío no son los nudos. Un fiasco, y la mayor con más bolsa de la cuenta. Así y todo, tratamos de ganar velocidad. Bueno, 6,2 nudos no estaba mal,… ¿recortaríamos distancias?
Pues sí, recortábamos distancias, tal vez perdiendo un poco más de la cuenta de barlovento. Pero el Intrepid se veía cada vez más cerca. Nuestro bordo era a mar (a Cádiz), amurados a estribor. La clave de la regata iba a estar en distinguir las boyas de la pisci a tiempo y hacer el mínimo de bordos posible.
Hubo que dejar caer la escota de mayor,… no habíamos puesto rizos e íbamos a 14 de real,…a veces se perdía el tacto del timón y daba sensación de pérdida de maniobra. Fuimos jugando con la escota del carro.
Aprovechando nuestro primer bordo a Mollerusa, ajustamos los carros del génova para evitar un exceso de tensión en su pujamen. Hicimos un par de cruces obligando a todos los que venían de Cabrera con prioridad a pasar por popa: Snoopy, My Star y Dodifee entre ellos. No íbamos mal. Por lo menos, recuperábamos terreno.
Dodifee y My Star hicieron su bordo y trataron de alcanzarnos, sin éxito. Distinguimos la siguiente boya de la pisci,…había que ir más a tierra, aunque perdíamos viento. Hicimos una par de ajustes erróneos y perdimos terreno, peros seguíamos delante del Dodifee. Finalmente, hicimos un nuevo bordo.
Era bueno. Nuestros perseguidores no podían hacer tanto barlovento… ¡Qué potra!
El Dodifee tuvo que pasar por popa. El Snoopy hizo también su bordo y quedó algo por delante, ganando más barlovento con esas mega super guais velas compuestas, sin bolsa. Pero nosotros teníamos ganas de guerra. El My STar creo que iba detrás. Y delante el Intrepid, con un mini a sotavento.
Debíamos superar al Snoopy y pasar entre éste y el Intrepid, olvidándonos del pogo. Os juro que íbamos bien. Minuto a minuto, íbamos superando al Snoopy, limitados sólo por un muy ajustado ángulo de ceñida y los 4 metros que separaban ambas regalas, Bromeamos con su tripulación sobre la posibilidad de pasarnos cervezas.
Rodeando la pisci, empezamos a ir abriendo génova. Superamos al Snoopy y nos dirgímos a Intrepid a ritmo de abordaje. Íbamos muy bien.
Rodeamos pisci y avistamos la última boya de marcación. Ahora tocaba través-aleta. Vimos al Mamoku preparándose para izar su gennaker. Todos iban izando asimétricos. Yo sabía que sin el mío no nos comeríamos ni un rosco, así que decidí jugármela y sacar mi asimétrico de calcetín.
Tal vez no hice bien,…ya sabeis el refrán aquel de que la curiosidad mató al gato. Mejor haber usado medias…
Cedí el timón a Paolo con instrucciones de ir a mar y me fui a proa a preparar la maniobra,…no era fácil. Tras largos minutos de lucha con la driza, pregunté por la velocidad del viento a Paolo. 14 nudos de aparente,…súmale 5 para el real. ¿Eran realmente las mejores condiciones para sacar el Quimicefa-velas?
Miré alrededor: habíamos perdido cualquier oportunidad, pero la seguridad está por encima de otras consideraciones. Llamándome un poco de todo, aborté la maniobra, recogí el calcetín y tomé los mandos para tratar de llegar a boya antes que el último.
A orejas de burro, vimos como el Port Bo, con spi, entraba por delante de nosotros. No sé si imaginareis mi consternación…
Bueno, el Suro y otro iban detrás. Supermegachachi.
Pasada la línea de meta, decidimos sacudirnos el estigma de no haber sacado el asimétrico y lo probamos.
El ATN tira mucho de stay, hay que calzar el tack muy bajo para no verlo flexar. Con entrada de viento entre 110º y 90º, el barco escora mucho. No jugué con la escota de la mayor para mejorar el resultado, porque el aparente se iba a 18 nudos y no me pareció cosa de hacer el tonto. Tras 16 millas de jugueteo, a las 14:30 decidimos volver a puerto., Con 1/2 de génova y la mayor ad hoc. Bien trimado, el Kiski no se desboca.
Queda mucho por aprender antes de que patrón y barco sean una sola cosa. Me hacen falta muchas millas a vela. A poc a poc.
No os explicaré mi posición en tiempo compensado. Digamos que, en toda regata, siempre alguien es el primero y alguien es el último.
En la cena, verbigracias del destino, recibí un trofeíllo por mi tercera posición en las regatas en solitario del trofeo Comodor, dentro de mi sub-subgrupo. No podeis imaginar la alegría que le da al cuerpo un hierrecillo simbólico, tras una peregrinación de 8 meses por las arenas del desierto de Metromares y Varadores BCN. Es una alegría reposada y muy conocedora de las propias limitaciones.
Existen otros trofeos de mucho mayor nivel, pero que los disfruten a quien le toque.
Este fin de semana toca trofeo Varador BCN. Tened cuidado de que a nadie le toque un bono de descuento para alguna operación rutinaria,…no sea que se transforme en una pasaje de Elm Street. Yo, cansado de terrores nocturnos, ni me acercaré. By the way: Últimas noticias! La Varador BCN cancelada por exceso de viento y falta de barcos. Me callo.