21 de noviembre de 2016
REGATA RETMAR/ COMODORO, 19/11/16.
No os lo creereis, pero me pasé toda la semana pensando en la regata del sábado. Iba a estrenar una mayor nueva, a la que había improvisado unos rizos al más puro estilo de “Pepe Gotera y Otilio”. El sistema de carro de rizos interior a la botavara Selden es genial en navegación,… pero cambiar un puñetero cabo amenaza con obligarme a desmontar toda la botavara.
Los días transcurrían entre pausas laborales sabiamente usadas para controlar la evolución meteorológica, alternados con terrores nocturnos donde botavaras andantes me golpeaban y extraños tornillos de métricas innombrables se escapaban entre mis dedos para sumergirse en el frío abismo del puerto de Premià. Afortunadamente, mi mujer solía despertarme justo en el momento en que un técnico náutico de armadura plateada y blanco corcel se lanzaba en mi ayuda y, tras matar a la botavara mutante, me entregaba una carta de amor firmada con muchas cifras y la letra “€”.
Bueno,…de momento nos quedamos con Pepe.
Estaba nervioso e hice mis quinielas. Era final de temporada para Comodoro y en un par de categorías de solitario figuraba en zona de podio. En A-2 en cambio, ni hablar del peluquín. Así que el sábado saldría en solitario, estaba decidido. Entre semana, la previsión meteorológica resultó más volátil que una acción preferente de Bankia. Ahora Norte, ahora Sur, quizá 15 nudos, tal vez 4,… En Premià ya sabemos que la verdadera previsión es la que te encuentras a las 11:25 durante la señal de atención…el resto son sólo supuestos.
Monté en puerto la maniobra del asimétrico. El mío es un un Sailselect de calcetín, con ATN Tacker montado sobre el stay de proa. Es una solución de crucero utilizable para regatas mínimamente largas e ideal con vientos débiles, donde los errores se pagan barato. Para montarlo hay que arriar todo el génova con antelación, tener bien tenso el backstay y no dejar que el sleeve dañe al génova al deslizar sobre éste. Lento del copón en el montaje, pero si el viento es débil, da la oportunidad de remontar. Tenía unas ganas locas de demostrarme a mí mismo que podía montarlo en solitario y en regata.
La verdad es que ponerse a hacer pruebas con 63 barcos sobre el mar, tal vez no sea la mejor idea, pero el viento del sábado era propicio. 5-8 nudos del noreste, para empezar.
Antes de la salida, pasé un rato trimando la mayor. No tiene nada que ver con la vieja. Parece más noble. Pinta mejor. Puede tensarse la driza en carga. Pasará un tiempo antes de que descubra todas sus propiedades, pero es bella. A dos minutos de la salida, me acerqué a la línea por el lado del barco del Comité, amurado a estribor. Iba muy rápido y habían muchos barcos. Dejé el timón varias veces para quitarle fuerza al génova. Me metí en un hueco entre el barco del Comité: 4 barcos que quedaron a sotavento, otro a barlovento y un par más justo a proa.
No me sentía cómodo y orcé un poco. Me sorprendió ver que con esta mayor quizá había ganado 10 º en ceñida. Bueno, quizá no sean tantos. Pero ganar, gana.
El viento oscilaba y apenas sacaba 4 nudos al barco. El Trimaka (A3), me pasó por barlovento. Perdí velocidad y jamás volvía a alcanzarlo. Retrimé y conseguí no perder más distancia, pero ya estaría a 6 esloras o más. Distinguí al Stragos a lo lejos, un viejo conocido de RI. Pasé por barlovento a un mini 6.50, creo que el Salao, A2, mientras nos cruzábamos con el San Ramón. Distinguí a sotavento y a buena distancia a Mamoku (A1) y Tres Bés (A2). Vi la boya de Cabrera e hice todo lo posible para impedir que nadie me pasase. Gané el barlovento e impedí el paso a Lulumarlú y otros 3 o 4 veleros más. La situación era un tanto comprometida y no dejaba de pensar en lo que haría para girar con destreza.
Al tomar boya había algo de viento y no terminaba de decidirme por izar spi. Esperé a ver que todos los demás lo hacían y a ver el indicador de viento a sólo 2 nudos. Decidí probar suerte. Mare de Deu! De entrada, monté un bonito 8 con el spi. Suerte que el calcetín ayuda a deshacer errores y que el piloto automático va perfecto. Aquello fue todo un correr arriba y abajo por cubierta! Cuando por fin lo inflé, algunos barcos me habían pasado. Detrás distinguí al Tres Bes y al Mamoku. Pero el viento empezó a rolar y caer. Podía aguantar la vela entre 60 y 160 º, pero los roles se ponían hasta a 0º y al cabo del tiempo mi trimaje quedó a completa merced del azar. Otros arriaron e hizaron génova, pero yo estaba reventado. Veía la llegada, pero iba fatal. Mamoku me pasó con gran elegancia…David es todo un patrón. No tenía más remedio que arriar. Cuando acabé de hacerlo, sí que estaba reventado. De verdad.
Llegué a meta poco antes que el Tres Bes y, de hecho, de Promoción y en tiempo real sólo llegaron 5 barcos antes: Million Kises, Mamoku, Anunua, Trimaka y Lulumarlu…y no todos en solitario. Eramos 26 en Promo… y quedé tercero en el grupo 3. Puedo estar contento.
Cerré temporada con una primera y una tercera posición en otras categorías. Habrá que empezar a pensar en el rating…y en ponerse un poco más fuerte para las luchas a muerte con el asimétrico, je je.
8 de noviembre de 2016
UNA BUENA REGATA,... O CASI!!! 29/10/16
Al patrón del Kiski no acaba de llegarle la inspiración. No tengo los bajos sucios como excusa para justificar el mal resultado de la regata a Arenys, donde la elección de ir a mar resultó nefasta. ¡Menos mal que iba con Joan Carles y pudimos jugar con el asimétrico!
El pasado 29, igual que en Arenys, apenas había viento. Esta vez salía en solitario. Nos juntamos 33 barcos, 13 de ellos en Promoción. Vine al puerto un poco justo, pero pude montar la maniobra del asimétrico por si sonaba la flauta y, también en solitario, me atrevía a ponerlo (es una asignatura pendiente).
La regata sería una vuelta a la piscifactoría de El Masnou con salida y llegada en El Mercat de Les Flors. Teníamos de 4 a 6 nudos de viento que podía rolar en cualquier momento. Y lo hizo.
No hubo demasiado retraso en la salida. Pero, fiel a mis principios, volví a salir fatal. Otra vez último. Amurado a estribor recorrí la línea desde barco de Comité a boya. A medio camino, con todos ya habiendo cruzado línea, hice un bordo y, amurado a babor, enfilé hacia el puerto de El Masnou.
El Mystar hizo una maniobra extra y se quedó atrás. Es un pedazo de Dufour,…no tendría el día inspirado o los bajos muy sucios. No era una regata para hacer con bajos sucios.
Poco a poco empecé a ganar velocidad. Dada mi mala salida, decidí dejar a toda la flota a sotavento, aunque muy por delante de mí. Sólo el Brav Pirate estaba a barlovento. Por si los abordajes, traté de ganar velocidad… y lo dejé atrás. Ya llevaba a dos en popa. Luego, a sotavento, distinguí que un tercer velero se quedaba atrás.
Imaginando dónde debía estar la boya de la pisci más cercana a tierra, aproé con una buena ceñida que me dejara reserva de maniobra. Por el camino me encontré a un Bavaria 35 al que pasé por barlovento en cosa de 10 minutos. Tenía los bajos muy sucios.
El Kiski iba bien (aunque sólo fuese porque otros tenían los bajos molt cardats). Egocéntrico como es uno, llamé a mi mujer cuando me pareció que llevaba a 5-6 barcos en popa. Ella salió al balcón y hasta que no me distinguió, no saludé. Ni que decir que 5-6 Km de distancia, sólo debió ver una manchita blanca pequeña pequeña y un ego grande grande grande. Y es que uno se viene arriba con cuatro chorradas.
Bueno, yo iba tirando y pasando barcos. Los mismos que debieron dejarme tirado en Arenys, digo yo. Distinguí al Tres Bés delante y a sotavento. Hombre, a mí me gusta saludar a Xavi en regata, así que para allá que me fui.
El Tres Bés andaba muy picado con el Frau Frida, un First 32,5 que es una caña. Jugaban al quien desvienta a quien. Más allá estaban Stragos e Intrepid. Y todos estaban a sotavento.
Me aproximé sigilosamente, pero Tres Bés y Frau Frida, los más cercanos, me vieron. Ambos navegaban a dos. Cerca estaba la primera boya de la pisci.
Frau Frida orzó a tope para obligar a Tres Bés a hacer lo mismo y perder velocidad. Yo, endemientras, me aproximaba hacia una pared de dos barcos que sólo podría pasar por sotavento. Pero tampoco había que explicarlo explícitamente. Dejé que se cerraran orzando a tope y los amenacé todo lo que pude con pasarlos por barlovento, algo que me era imposible de todas todas: Mi mayor, bolsona como los pliegues de Porky Pig y con el grátil bypaseado y a punto de reventar, no estaba en condiciones de ceñir a tope, ni mucho menos. Pero eso ellos no lo sabían y yo tenía 10-20º de margen mientras que ellos ceñían a rabiar.
Amenacé pues, con la intención de llevarlos a un punto en que perdiesen velocidad en una ceñida sin sentido y entonces poder pasarlos por sotavento.
Al Tres Bés, que era el barco más cercano, lo pasé bien, peros ambos barcos me quitaban todo el viento limpio. Me quede en medio de un grupo de 4 barcos, como el 5 de un dado. Frau Frida estaba también enfrascado con Tres Bés, por lo que me prestó la justa atención y terminó dándome por perdido. Lo pasé. A sotavento y avante tenía a Stragos e Intrepid, que viraron antes en la boya y me cortaron el paso. Tuve que alargar mi paso y, al virar, no pude mantener una buena ceñida, por lo que perdí distancia. Stragos estaba delante, Intrepid detrás y a sotavento, pero más cerca de la siguiente boya, Frau Frida ganando terreno y Sandor apareciendo de pronto… Nens, quin stress!!!
Pero yo salí último y que me quiten lo bailao. Conseguí recuperar velocidad, orzar y tomar la siguiente boya. No me preguntéis cómo, pero quedó delante Stragos; a sotavento y paralelo a mí Frau Frida. Detrás Sandor, Intrepid y Tres Bés,… Tenía un buen ángulo de viento y me cerré sobre Frau Frida, obligándolo a caer más de la cuenta a babor, lo que pagaría más tarde al chocar con la boya en una ceñida a rabiar. Lo dejé atrás, igual que a Sandor e Intrepid. Me lancé sobre la boya y, tras pasarla y desventar a Stragos, lo pasé. Mi ángulo era muy bueno: el viento había rolado y aunque Stragos trataba de usar su asimétrico, no conseguía sacarle partido. Yo volvía a tener el ángulo a 40-60 º por barlovento y podía perseguir a la flota en una ceñida abierta. Para allá que iba yo.
Detrás de mí, Frau Frida tocó boya. Sandor lo evitó y pasó por delante. Intrepid tocó boya. Tres Bés la pasó y se retiró.
¿Se retiró? ¿Qué le pasaba? Traté de llamar a Xavi por el móvil (en estos casos, es mejor no levanta la liebre con toda la flota). No me lo cogió y arrió génova. Traté de contactar con él por radio,…y entonces ví que mi VHF portátil no tenía baterías.
¡Mierda! Bajé a la radio principal y pasé del canal 16 al de regata (mi radio no tiene canal dual,.. vive la France!). Me enteré de que para Promoción, la regata había terminado media milla atrás. Merde! Avisé de mi entrada, pero ya me explicareis,… El Comité de Regata me la ha dado donde ha creído conveniente. No quedo mal. Y, la verdad, es que disfruté como un enano. ¿Qué más se puede pedir? Bueno, en algún subgrupo he quedado hasta primero.
Esta semana arrié mi mayor. El grátil, destruido por la tensión y el sol, se deshizo literalmente entre mis dedos, meciéndose las fibras sueltas sobre la brisa marina. Pronto habrá una vela nueva, espero que a punto para la Retmar. Ojalá el Sr. Planas haya acertado a la primera.
Recordad la cita de la RETMAR. Este año nuestras aportaciones irán a la Fundación Josep Carreras.
Por cierto: Mis agradecimientos a las fantásticas fotos de Rafel Vargas, todo un crack de la fotografía de acción. Casi todas las fotos publicadas son suyas.
24 de abril de 2016
UNA RONDA DE AGUA, COMODORO! 16/4/16
¡Qué sábado! Solete, viento, mar, regata,... Desayuno en La Ona con los amigos y charla constructiva sobre amarres, clubes, proyectos urbanísticos, política fiscal y, para finalizar, efectos colaterales de la primavera sobre los patrones de navegación a vela... y es que desayunar mirando el mar bajo el sol, y viendo a la gente pasar, ayuda a relativizar las cosas.
Luego, tras la regata, me tocaría dejar el barco limpito para la primera revista de la temporada. Para ello había venido armado de delantal, guantes de vinilo marca ACME y Mr. Proper,… aunque ello no es el motivo de esta crónica...
Vayamos al tema deportivo.
Pintaba viento. 8-10 nudos en puerto y un Garbí creciente hasta unos teóricos 20 al mediodía, con tendencia al role. Analizadas estratégicamente las condiciones reinantes, decidí que lo mejor sería hacer el primer bordo a mar, virar a los 15 min antes de que entrase el role y, consecuentemente, hacer dos bordos para pasar la pisci por la zona más cercana a Masnou. Pim pam. Ello estaba aderezado con el concurso de otros 41 veleros divididos en dos grupos principales, RI y Promo. Mi firme intención era la de no jugarme nada y poner un rizo de entrada, no fuese que al flamante Kiski se le rompiese, manchase o rayase algo difícil de arreglar después con mi Mr. Proper
.
Buena parte de la flota tuvo un pensamiento parecido respecto a los rizos. Hubo hasta quien venía equipado con el método Llongueras y llevaba alguno de más. El Mamoku en solitario, en cambio, zarpó luciendo su habitual melena de pelo liso, aireándose a 14-16 nudos de real. Tres Bés, Peconi y Samantha entre otros, compartieron conmigo el corte a lo Jackson Five.
Al ritmo de "Blame it on the Boogie", se dio la salida del grupo RI y detrás fuimos los de Promoción. Yo estaba algo torpe y me costó desembarazarme de un grupo de cuatro veleros A2 que, rodeándome, decidieron salir conmigo por el lado del Comité de regata. De hecho, me desembaracé de ellos con el hábil recurso de quedarse atrás,... es lo que Hitler llamaba retirada estratégica en Bielorusia, allá por el 44.
Se me escapó el Tres Bés y traté de seguir al Dodifee, que iba a tres. Metí la regala de babor en el agua a placer. El Kiski transmitía una sensación de gran aplomo y disfrutaba llevándolo. El aparente llegó a subir a 21 nudos...no estaba nada mal.
No me pareció que me estuviese quedando atrás. Al contrario: la ceñida era buena y no perdía barlovento. Detrás habían más veleros (esta vez, no era el último). Me sentí francamente satisfecho. Así que envié mi estrategia al fondo del mar y seguí el bordo hasta que distinguí la primera boya de la pisci. Esperé un poco más y viré.
La virada con ese viento no es muy precisa que digamos. Uno le da al automático, el barco vira más de lo que uno desearía, se caza génova, se corrige automático, se vuelve a cazar génova, se corrige mayor, se corrige automático,...es un correr arriba y abajo por la bañera dando saltitos hasta el piloto, que tal vez debería calibrar un poco mejor para que no haga tantas eses.
Hice un par de cruces con barcos que no pude identificar... delante veía al Dodifee y a otro barco con velas negras. Mi timón se volvía muy mordiente,...creo que es un efecto de la corriente, que cuando incide con fuerza sobre el plano de la pala, ayuda al Kiski a irse de orzada. Lo observaré...
Sea como fuere, me ví obligado a matar mucho la mayor dejándola caer a sotavento. Ya imaginareis que si quería un buen trimado, lo que tocaba era recuperar mayor al bajar la racha. O sea, saltar constantemente como un loco de piloto/timón a carro de mayor y viceversa. Algo de eso hice, pero mis hombros me recordaron por la noche que ya había cumplido los 50 y, a estas alturas, ja no cal.
La jugada era buena,...llevaba un buen ángulo para dejar por babor ambas boyas de marcación sin hacer más maniobras. Me acercaba a los barcos de delante, en el pelotón. Me coloqué a popa del Dodifee, que estaba a 6 esloras por barlovento, y directamente a dos esloras sobre el Brav Pirat, un Flash 700 del grupo RI que iba a dos y no podía correr más que el Kiski. De hecho, ya había perdido 5 min.
Recortando distancia, me situé a distancia de lanzamiento de lata de cerveza. Desventado, el Brav Pirat no podía hacer nada sino esperar a que yo le pasase, para luego ser más afortunado en el bordo. Pasarlo me costó un poco. Luego me encontré con nuevos cruces y tuve que dejar al Atatita por su popa. Esperé un poco e hice mi bordo...no quería apurar la ceñida y perder velocidad. ¿Dónde estaba el Brav?
Amurado a estribor, ví la tercera boya de marcación de la pisci, aún lejos. Iba sobrado,...pero había mucha corriente. Brav Pirat había hecho el bordo antes que yo para tener una oportunidad de adelantarme, pero eso le llevaría lejos de boya. Sin embargo, trató de dirigirse directo a ella. Iba algo por delante del Kiski, pero muy a sotavento.
El Iguazú, a dos, ya llegaba. El Dodifee se me escapaba. Atatita pasó y yo noté que cada vez mi ceñida era más difícil e iba perdiendo velocidad.
Brav Pirat llegó a boya y se quedó clavado allí. Yo estaba cerca y no podía pasar por proa. Realmente se quedó parado durante un rato largo. Imaginé que esperaría a mi paso para cambiar de amura y pasarme por popa. En realidad, tuvo algún problema de burdas.
Cambió de amura...con barlovento a su babor. Y empezó a moverse. Venía hacia mí, lento como una tortuga. Calculé ángulo y no me gustó. Brav Pirat podía pasarme por popa,...pero sus intenciones parecían más relacionadas con el saqueo de los exiguos cofres de oro del Kiski que con la seguridad en regata.
¿Cómo adivinar sus intenciones? Pensé en virar a babor, pero podíamos chocar de proa o por mi amura de estribor, malo para el seguro. Si cambiaba de bordo, me quedaría clavado y le presentaría mi popa frenada para un impacto casi seguro...no tendría tiempo de pasar el génova a la otra amura.
Si caía sólo un poco para ganar velocidad, me comería la boya (…¡y ésta es metálica!). Mientras cruzaba los dedos para pasar, vi como el botalón del Brav señalaba acusadoramente mi través y....Patapám!!!! “-¡Ríndete o alimentarás a los tiburones”!
Su roda se subió sobre mi regala al estilo de las batallas navales romanas, y bajó dejando un reguerillo de gelcoat sobre mi cubierta. Luego se inclinó unos grados llevándose el guardamancebos, agrietando un tintero y doblando un poquitín un candelero. Despidiéndose ya, besó mi obra muerta. Una pifia, vamos.
En fin, suerte que el Kiski es grande, Brav Pirat iba lento, todos somos caballeros y mi seguro es a todo riesgo... aunque tardará en pagar.
No me quedaron muchas ganas de seguir en regata y estuve tentado de encender el motor y salir de allí, pero evaluando los daños propios y ajenos (ambos flotábamos y seguíamos en regata), pasé la boya y seguí a por la siguiente. Las maniobras a partir de ese momento fueron de cumplir expediente...me preocupaba más detectar posibles grietas y entradas de agua, pero todo en la estructura estaba bien. Parecía un problema sólo de chapa y pintura. Confieso que me abrí una cerveza y me la tomé. Entonces localicé al Dodifee, que estaba muuuuy muy lejos. Miré atrás y vi aún a un buen montón de barcos, que no me alcanzarían en real pero si en compensado.
Estuvo bien. Cuando lo comenté en casa, Guillem, con sus 8 añitos y la simpleza que caracteriza a los niños, me preguntó: “-¿Y por qué no pusiste motor?”
Guillem no se había leído los artículos 19, 27 y 1.301,5 del reglamento de regatas respecto a las prioridades en zona de compromiso, pero se había imbuido en espíritu de que la primera norma de un patrón es la de evitar a toda costa una colisión. Interesante reflexión, especialmente teniendo en cuenta el flujo de caja en "pagar reparación/cobrar indemnización".
9 de abril de 2016
A poc a poc, 9/4/16
Buuuuufff! Bufa el viento.
Hoy he aprendido que, en realidad, los barcos son mujer. Es cierto, son “naves”. Y, como tales, pueden aplicárseles todos los adjetivos que caracterizan al género femenino. Son protectoras, amantes, madres, pero a la vez son celosas, exigentes y poco dadas a perdonar errores. Reconozcamos que los tíos somos pocodetallistas, monopensamientales y enlounicoconcentralicios. Vamos a dejarlo en que esta retahila de epítetos no es más que una opinión poco sostenible desde el punto de vista argumental. Pero ahí queda la reflexión.
Hoy salí con Paolo a probar el asimétrico a fondo (lo único). La previsión no dejaba de ser un poco sospechosa, pero sin pasar de 10-12 asumibles nudos. Salimos de puerto con 8 y con un mar más bien plano. Pero, nens, no he cambiado todo mi guardarropía náutico.... me faltan polos de manga larga y entretiempo (lamento pueril de un pocodetallista), así que cogí el único que aún conservo del Genius. Supongo que la cosa ha sido como presentarse en casa de tu pareja con una camiseta con el nombre de tu ex y un “siempre te seré fiel”. Eso es feo. Muy feo.
Kiski se mosqueó al ver cómo lucía el nombre de mi ex y empezó a calentarle la cabeza a Eolos y Neptuno: “- ¿Pero habeis visto? ¡Qué desfachatez! Acogerse a mí, luciendo el nombre de la OTRA. ¡Buscar mi cariño mientras comenta con la tripulación lo bien que se lo hacía con la otra y que a mí aún no me ha cogido el puntillo!¡Esto es maltrato! ¡Haced algo!”
Más por repetitividad, cansancio y calentamiento moral que por convencimiento lógico, Neptuno y Eolos, tíos al fin y al cabo, empezaron a mover el mar y a agitar el viento. Ellos también tienen su “nothing box” y, cuando la cosa pinta fea, se meten en su caverna olímpica, se toman un gin tónic, y empiezan a hacer con gracia y salero lo ÚNICO que saben hacer,... darle caña a mar y viento y, si acaso, sacarse un Kraken de la manga.
Y eso es lo que pasó mientras yo le explicaba a Paolo la teoría del uso del backstay con asimétrico, sosteniendo plácidamente la escota del “clew”. Íbamos a trimar y pa aquí y pa allá, bla bla bla, y la escota en la mano y, mira tú por donde, a Eolos se le escapa un estornudo alérgico y subimos 5 nudos de real en un pim pam. Yo lo entiendo, harto estaría ya Eolos del polen primaveral y de la agitación náuticoconyugal.
¡¡¡Aaaaaatchús!!!!!! El asimétrico se infla, el puño de amura sube a toda pastilla y arrastra la escota. La escota (que pierde el autobús) sale corriendo y se desliza por mis dedos a una velocidad endiablada. Mis dedos se encuentran cara a cara con Santanás y me lo explican. Yo me los escuché y entendí con prontitud, me los miré y, mientras exclamaba un sonoro “¡¡¡ ME CAGO EN LA P.....AAAA!!!! “, les ordené liberar a la escota para que fuese a donde su libre albedrío le dictase. La democracia tiene eso. Y por ello precisamente, llevamos “Silvaderm” en el botiquín.
De acuerdo,... Kiski, amor mío, no volveré a visitarte con una camiseta de otra. Y borraré con ácido mis tatuajes.
La ausencia práctica de mi mano derecha y la insistencia de Eolos en no bajar de 14 reales me convencieron de hacer las prácticas de trasluchada con un guante de cubrición 100% y un polo más apropiado. Next time!...pero que sepais que con el viento al través, le sacamos 7 nudos al Kiski, Grrrrrr! Llegará el momento.
19 de noviembre de 2015
TRANSITIOUS REGATIS RETMATORIUS, 14/11/15
Magnífica mañana la del pasado sábado para conmemorar mi “transitios horribilis” de barco. Luminosa y azul. Hacía justo un año en la que una entradita de nada de agua puso al Genius en estado de poca esperanza. Tras sortear los campos minados de Metromar y Varador Barcelona, el Kiski terminó por hacerse realidad,…pero eso es ya otra historia.
Sea como fuere, la Retmar me había enseñado unas cuantas cosas, así que no podía faltar a la cita. De nuevo lo hice a dos, esta vez con Paolo recién llegado de vender papel decorativo en Turquía. De nuevo Toni Gallart había puesto sobre el campo de regatas a casi 60 veleros, cuestión de conceptualidades regatiles (quien quiera que lea la lista de inscritos en la copa RANC y compare). Y de nuevo el personal de la Escola de Vela estaba allí para organizar, atender y ayudar en lo posible. La Retmar del 2014 es difícil de olvidar. Aprovecho para desear a Ana y Xavi lo mejor, tras la no muy bien explicada rescisión de contrato por parte del Club… la luz no siempre impide distinguir las zonas oscuras de algo.
La previsión era anticiclónica, preveyéndose unos 5 nudos del SW, con suerte. Por eso, el viernes, urdí el malvado plan de hacer la regata acompañado y probar mi asimétrico con el ATN tacker y la maniobra que me prestó Jota. Sin que nadie lo viese, el viernes por la tarde fui a puerto y, a hurtadillas, inflé “la cosa” con 4 nudos de SW. Magnifique! Tenía buena pinta. ¿Sería capaz de montarlo en regata? La maniobra con el ATN implica enrollar génova antes de hacer nada, o sea, clavar el barco. Pero sin viento, da igual tener o no génova. Y aunque Paolo no hubiese pisado jamás el Kiski, la previ no ventosa nos daba minutos de margen para hablar, jugar a las cartas, contar chistes y, de vez en cuando, trimar para no bajar de 1,5 nudos. Así que valía la pena probarlo.
Hasta ahí la teoría.
A la hora de la verdad, encontramos un poco más de viento. Digamos unos 12 nudos reales y creciendo.
La regata para promoción consistía en salir de Premià, rodear la Piscifactoría de El Masnou y volver hasta Cabrera.
Sin demasiado tiempo para enseñar a Paolo la maniobra (en realidad sin tiempo en absoluto), organicé una de las peores salidas de mi vida marinera. Dos bordos en línea para poder llegar a línea, y el Suro y tal vez dos barcos más por detrás, al cruzarla. Teniendo en cuenta que eramos 55 los barcos en el mar,…casi mejor no hacer comentarios.
Ea pues! Había recortado la mayor para evitar tener que trabajar con el Cunnigham constantemente. Pero me temo que me quedó 1 cm más larga de la cuenta. Traté de hacer otro Cunnigham, pero nois, lo mío no son los nudos. Un fiasco, y la mayor con más bolsa de la cuenta. Así y todo, tratamos de ganar velocidad. Bueno, 6,2 nudos no estaba mal,… ¿recortaríamos distancias?
Pues sí, recortábamos distancias, tal vez perdiendo un poco más de la cuenta de barlovento. Pero el Intrepid se veía cada vez más cerca. Nuestro bordo era a mar (a Cádiz), amurados a estribor. La clave de la regata iba a estar en distinguir las boyas de la pisci a tiempo y hacer el mínimo de bordos posible.
Hubo que dejar caer la escota de mayor,… no habíamos puesto rizos e íbamos a 14 de real,…a veces se perdía el tacto del timón y daba sensación de pérdida de maniobra. Fuimos jugando con la escota del carro.
Aprovechando nuestro primer bordo a Mollerusa, ajustamos los carros del génova para evitar un exceso de tensión en su pujamen. Hicimos un par de cruces obligando a todos los que venían de Cabrera con prioridad a pasar por popa: Snoopy, My Star y Dodifee entre ellos. No íbamos mal. Por lo menos, recuperábamos terreno.
Dodifee y My Star hicieron su bordo y trataron de alcanzarnos, sin éxito. Distinguimos la siguiente boya de la pisci,…había que ir más a tierra, aunque perdíamos viento. Hicimos una par de ajustes erróneos y perdimos terreno, peros seguíamos delante del Dodifee. Finalmente, hicimos un nuevo bordo.
Era bueno. Nuestros perseguidores no podían hacer tanto barlovento… ¡Qué potra!
El Dodifee tuvo que pasar por popa. El Snoopy hizo también su bordo y quedó algo por delante, ganando más barlovento con esas mega super guais velas compuestas, sin bolsa. Pero nosotros teníamos ganas de guerra. El My STar creo que iba detrás. Y delante el Intrepid, con un mini a sotavento.
Debíamos superar al Snoopy y pasar entre éste y el Intrepid, olvidándonos del pogo. Os juro que íbamos bien. Minuto a minuto, íbamos superando al Snoopy, limitados sólo por un muy ajustado ángulo de ceñida y los 4 metros que separaban ambas regalas, Bromeamos con su tripulación sobre la posibilidad de pasarnos cervezas.
Rodeando la pisci, empezamos a ir abriendo génova. Superamos al Snoopy y nos dirgímos a Intrepid a ritmo de abordaje. Íbamos muy bien.
Rodeamos pisci y avistamos la última boya de marcación. Ahora tocaba través-aleta. Vimos al Mamoku preparándose para izar su gennaker. Todos iban izando asimétricos. Yo sabía que sin el mío no nos comeríamos ni un rosco, así que decidí jugármela y sacar mi asimétrico de calcetín.
Tal vez no hice bien,…ya sabeis el refrán aquel de que la curiosidad mató al gato. Mejor haber usado medias…
Cedí el timón a Paolo con instrucciones de ir a mar y me fui a proa a preparar la maniobra,…no era fácil. Tras largos minutos de lucha con la driza, pregunté por la velocidad del viento a Paolo. 14 nudos de aparente,…súmale 5 para el real. ¿Eran realmente las mejores condiciones para sacar el Quimicefa-velas?
Miré alrededor: habíamos perdido cualquier oportunidad, pero la seguridad está por encima de otras consideraciones. Llamándome un poco de todo, aborté la maniobra, recogí el calcetín y tomé los mandos para tratar de llegar a boya antes que el último.
A orejas de burro, vimos como el Port Bo, con spi, entraba por delante de nosotros. No sé si imaginareis mi consternación…
Bueno, el Suro y otro iban detrás. Supermegachachi.
Pasada la línea de meta, decidimos sacudirnos el estigma de no haber sacado el asimétrico y lo probamos.
El ATN tira mucho de stay, hay que calzar el tack muy bajo para no verlo flexar. Con entrada de viento entre 110º y 90º, el barco escora mucho. No jugué con la escota de la mayor para mejorar el resultado, porque el aparente se iba a 18 nudos y no me pareció cosa de hacer el tonto. Tras 16 millas de jugueteo, a las 14:30 decidimos volver a puerto., Con 1/2 de génova y la mayor ad hoc. Bien trimado, el Kiski no se desboca.
Queda mucho por aprender antes de que patrón y barco sean una sola cosa. Me hacen falta muchas millas a vela. A poc a poc.
No os explicaré mi posición en tiempo compensado. Digamos que, en toda regata, siempre alguien es el primero y alguien es el último.
En la cena, verbigracias del destino, recibí un trofeíllo por mi tercera posición en las regatas en solitario del trofeo Comodor, dentro de mi sub-subgrupo. No podeis imaginar la alegría que le da al cuerpo un hierrecillo simbólico, tras una peregrinación de 8 meses por las arenas del desierto de Metromares y Varadores BCN. Es una alegría reposada y muy conocedora de las propias limitaciones.
Existen otros trofeos de mucho mayor nivel, pero que los disfruten a quien le toque.
Este fin de semana toca trofeo Varador BCN. Tened cuidado de que a nadie le toque un bono de descuento para alguna operación rutinaria,…no sea que se transforme en una pasaje de Elm Street. Yo, cansado de terrores nocturnos, ni me acercaré.
By the way: Últimas noticias! La Varador BCN cancelada por exceso de viento y falta de barcos. Me callo.
21 de octubre de 2015
REGATA MIL PIERNAS, 17/10/15
El sábado por la mañana nos reunimos algunos patrones para desayunar ante, lo que parecía, un día con poco viento. Una ronda de medios bocatas calientes de queso y beicon, de los de L’Ona, se abrieron paso entre nosotros y, sin saber muy bien cómo, pasamos de hablar de grilletes y botalones a la política. “Amb il·lusió”, se nos hizo algo tarde.
Recogí en secretaría mi invitación para el Salón Náutico (¡anda! ¡los Donuts!), y me fui corriendo al Kiski a preparar la maniobra. ¡Hummm! ¿Sería esa la posición en ceñida de los carros de génova? Ay, ay, ay…
Salí por bocana persiguiendo al Cámelot y seguido de cerca por el Tres Bés. Con la ayuda de mi inestimable Sebastián (el piloto), subí defensas e izé mayor. El apaño que hice para la roldana machacada del pajarín, dio resultado. El viento, unos 5-7 nudos, iba a ser escaso y convendría llevar la mayor algo bolsona y entwistada. A la que empezó a pintar bien, me dirigí a la zona de salida, donde otros 41 veleros no paraban de dar vueltas alrededor de La Loca Carioca (Comité). Izé génova, quité motor y traté de trimar lo mejor posible, aunque el tiempo antes de la salida no me permitiría gran cosa.
El viento venía de nuevo del NE-E,…aunque llamarlo “viento” tal vez fuese un eufemismo. Posé para el Samantha y dejé que el Sandor me hiciese una foto. Se dio la salida a RI y, esta vez, sí, me preparé para salir en buena posición, amurado a estribor. Para Promoción había bastones, con una distancia de 2,5 millas entre boyas. Eran las 11:35.
Quedan atrás las bellas épocas en que salía primero, pero tampoco estuvo mal: salí por Comité, dejando atrás a unos 8 barcos. Sin embargo, el viento que recibía era sucio, no veía que ganase distancia a nadie. Y a 2 nudos, no daba para muchas maniobras. Decidí hacer un bordo a mar tan pronto como pudiese. Cuando vi el hueco, me lancé. Sebastián cumplió su cometido, pero el génova no acababa de pasar de babor a estribor…y no pasó. Se quedó ahí, junto al radar, indeciso. Mientras los barcos retrasados se me echaban encima, yo seguía haciendo de boya, a 0,0 nudos. Una tripulación a dos me pidió agua, pero yo sólo podía ofrecer buenos deseos a mi génova. El otro barco pasó y, ya casi último, el génova decidió ponerse en su sitio y el Kiski empezó a “correr”,…si es que 1,6 nudos puede llamarse “correr”. Olía a regata larga.
El bordo a mar era malo. 5 nudos de viento “maomenos”, con 20 indecisos grados de role por parte del viento, alejándonos aún más de boya. Un chollo, vamos. Aprovechando una racha alcancé los 2 nudos y pasé al Tres Bés, pero de eso a alcanzar a alguien más. Había un buen trecho.
Trimé y retrimé. Busqué más twist, menos twist, la escota más cazada, menos... El génova no me pareció muy bien trimado, pero las lanitas estaban bien. ¿Estaría el carro de génova demasiado atrasado?
Viendo la indecisión del viento, me decidí a volver a hacer bordo a tierra. Preparé la maniobra y de nuevo…¡génova pegada al radar! Esta vez se quedó bien pilladita. Anulé bordo (me había parado del todo), cogí velocidad a mar, volví a hacer bordo y esta vez, con calma, el génova pasó. Amurado a estribor alcancé casi 3 nudos, pero cuando distinguí boya vi que no la dejaría por babor de ninguna de las maneras. Seguí aprovechando racha y alcanzando, en algún instante, los 4 nudos. Uaoooh!!
Llegado el momento y muy a mi pesar, volví a hacer bordo a mar. Ahora el viento había vuelto a bajar y mi velocidad no pasaba de 2 nudos,…si esperaba más, ni el bordo podría hacer. Lo intenté. El génova pasó lentamente de un lado a otro, impulsado por ningún viento. De nuevo, rumbo a mar a 1,5 nudos. ¡¡¡Grrrr!!!
Cuando creí que tenía ángulo para ir a boya, volví a hacer bordo. Yo ya había perdido la cuenta de los bordos hechos y, para entonces, todas las escotas se contoneaban rítmicamente sobre la bañera. Era como tener el síndrome de Diógenes en cubierta.
Ahora sí, parecía que llegaría a boya,…pero el viento empezó a rolar al norte y tanto me quedaba la boya a las 11 como a las 2-3. ¡Por Dios! ¡Otro bordo más, no! Y mientras tanto, todos los barcos con spi amenazaban con abordarme en dirección contraria por babor y estribor.
Muy, muy, pero que muy justo, llegué a boya. Me pidió fuego y se lo dí, mientras nos interesamos mutuamente por nuestros antepasados. Yo hice un gran incapié en los suyos y reflexioné sobre sus orígenes maternos. Fue una conversación corta pero intensa. De poco me fue que nos liásemos a palabras mayores.
Pasé. Con el viento por la aleta de babor, aquello no corría a más de 1,5 nudos. Busqué el través, aunque eso significase alejarse de boya, y llegué a alcanzar hasta los 3 nudos en algún momento. Alcancé al través del My Star con su spi blanco, aunque alejándome de tierra.
El viento fue bajando y a mí no me daba para cambiar de amura. Lo probé, y clavé el barco. Volví a la misma amura, buscando velocidad al través. Ni por asomo. Todos paraban, con spi o sin él. Llamé a casa avisando de que no llegaría a la hora de comer.
Probé poner las velas a orejas de burro, pero pesaban demasiado. Si yo iba corriendo a pasar el génova a una banda, la botavara se iba a la misma. Probando lo contrario, volvía a seguirme. Y probando lo contrario de lo contrario, tampoco obtuve mejores resultados. Di vueltas sobre mí mismo para engañar a la botavara, pero ésta era muy lista y se escabullía siempre. Otra vez al través, otra vez orejas de burro, y tres cuartos de lo mismo. Mis piernas me llevaban de popa a proa, de babor a estribor, arriba y abajo. Daba saltos para aquí y para allá. Soltaba la amura del génova y me iba corriendo a la botavara justo a tiempo para volverme y ver cómo el génova se obstinaba en llevarme la contraria. Mis meniscos hacía “ñigui-ñogui”, las tibias se iban a babor y los peronés, a estribor. ¡Dios mío! ¡No siento las piernas! Era como estar en el Vietnam durante la cuarta ofensiva de Ho Chi Min.
Llamé a casa para que no me esperasen a los postres ni al café ni a nada de nada.
En un momento dado, hasta las escotas se enredaron en mis pies y trataron alevosamente de hacerme perder el equilibrio. Decidí entonces que el arnés de seguridad, probablemente lo llevase para algo. El problema no era caerse al agua…adelantaría al barco en dos brazadas,… pero llevaba el iPhone en el bolsillo y eso sí que no.
Cabezón como soy, ni las escotas ni el poco viento iban a poder conmigo. Tras probar de atangonar el génova con el bichero durante 15 minutos y llegado a un cierto punto de desesperación y hartazgo, arrié la mayor (que desventaba al génova) y a la increíble velocidad de 0,24 nudos me fui acercando disimuladamente hacia la línea de meta, donde el sonido de la voz de Toni gritando “-Stooop!” me sonó a la música de las trompetas del Olimpo. El siguiente en pasar por meta lo haría 11 minutos después. Era cerquita de las 15:00.
No, en esta regata no quedé bien, lo siento. Sniff! La siguiente es la Retmar. Ahí, infaliblemente, habrá viento. Pero chicos,….¡¡ya no tengo portillos en la obra muerta!!! Je je
30 de septiembre de 2015
26/9/15: REGATA COMODORO AVEC MOI MEME
Eso de navegar en un barco de bandera francesa y trabajar en una empresa con homóloga nacionalidad, me está volviendo rarito. Hago Excels en francés, cuando cojo el teléfono digo “aló, aló” y voy por ahí escribiendo cosas con vocablos gabachoisses. ¡Vaya fotiment de banderas que llevamos por el Maresme, últimamente!
En fin, el sábado decidí participar en mi segunda regata “oficial” en solitario. Para quienes les falle la memoria, recordaré que la última regata Comodoro en la que participé (noviembre 2014) fue la Retmar y la cosa no acabó muy bien que digamos. Así visto, el sábado no era cosa de participar implicando a nadie más, así que me metí en el Kiski avec moi même, hice una reverencia en dirección a París, canté la marsellesa y zarpé. Oh la lá!
Por cierto,…encontré el rating francés del Kiski, una fantástico 0,8535 de la Fédération Française de Voile que podría irme de perlas para pasar por la quilla al Mamoku. Sin embargo, consultado al Club se me informó de que el rating en cuestión es un Handicap National Voluntaire Trés Fantastique, sólo comparable a la declaración de bienes en Liechtenstein del clan Pujol. ¡Lástima! Abandonaremos la idea…
Día gris y de poco viento. 6 nudos del NE en puerto. ¡Zarpo! Tenía muchas ganas de encontrarme a solas con el Kiski y hablarnos de tú a tú. El Comité decidió montar unos bastones que Promoción sólo debía recorrer en ambos sentidos una vez. 43 barcos sobre el mar, en solitario o a dos. ¡Una pasada! También habían salido Tres Bes, Iguazú y Samantha. El Vualy se había quedado en tierra, víctima de un viaje frustrado a la France con paso intermedio por vidriera (últimamente, la France nos persigue).
Con calma izé la mayor y la trimé como para ceñir. El piloto funcionaba bien y me atreví a izar génova y hacer un par de bordos. Con mucha, mucha calma. Tanta, que me pilló la señal de salida a 100 m del Comité. Y, claro,…me convertí en un espectador privilegiado de la línea de salida. Distinguí como Iguazú, Snoopy, Tres Bés, My Star y alguno más estaban a punto de coincidir en la misma dimensión espacio-temporal sobre el barco del Comité, pero no pasó nada.
Amurado a estribor y en dirección al Carrefour de Cabrera, alcancé al barco del Comité y pasé línea, dejando a 4 barcos tras mi estela (entre ellos al Suro). Ya imaginareis mi regocijo al calcular que por delante habían otros 38 barcos, 18 de los cuales en la misma categoría.
¡Pero el Kiski anda! Fuí trimando y dejé por sotavento a Iguazú, Tres Bés, My Star y Snoopy. Pero las regatas son muy largas. Aunque muchos veleros hacían bordo a mar, yo decidí persistir en mi idea de hacer mis compras en el Carrefour de Cabrera. Había oferta 3x2. Sin embargo,… en dirección al Caprabo de Ciutadella el mar estaba más rizado. Como el camino a Ciutadella ya me lo conozco, decidí cambiar de proveedor.
Ahora bien,… una cosa es decidir y otra ejecutar. Veamos,… ¿cómo carallo iba la maniobra del Kiski? Pensemos: vale, ya está. Venga, bordo con el automático….el barco empieza a cambiar de rumbo, pierdo viento, suelto escota, me preparo para recoger por estribor y….viento de proa, 0,0 nudos de velocidad. ¡¡¡¡Comorrr!!!! Si hijo si (oui, oui, mon petit enfant…). Si en el piloto Raymarine no le das a las teclas +1 y +10 justo a la vez, el piloto dice que no ¡pardiez! Clavado el Kiski, recompuse la orientación original (¡al Carrefour!), cogí velocidad, recé en oh la là a les Saintes de Saint Ciprien y probé de nuevo a hacer el bordo. ¡Esta vez sí!
Mi conclusión inicial fue que, en solitario, cada bordo es un riesgo de fallo. Por lógica cartesiana, a menos bordos reales, menos fallos potenciales. Luego… ¡a aguantar, chaval! y ¡a acertar con la boya, que quedan dos millas!
Este bordo era más favorable y el Kiski corría. Al poco, me encontré haciendo cruces con otros barcos que habían hecho antes el bordo a mar y ahora buscaban erróneamente boya. Pasé por poco al My Star y otros bos barcos por su proa, pero con el Snoopy preferí no arriesgarme y pasar por su popa, muy muy cerquita.
Seguí hacia el Caprabo de Cituadella. ¡Qué buena la sobrasada del mercado! ¡Qué quesos! Mmmmm! ¿Y “Sa Bona Birra”?... ¡aaaayyy!
Pero volvamos a la realidad. Distinguí la boya. Y e aquí la pregunta del millón: En el Kiski….¿Se hace el bordo a boya cuando su demora está a 90º de la línea de crujía desde el timonel o más allá de este ángulo? ¿Y cuánto más allá? Aunque la experiencia es la madre de la ciencia, dejé 3 grados de más, e hice bordo. Amigo como soy de las cervezas fuertes, debiera haber dejado 8 u 11 grados y no 3, pero al fin y al cabo iba a rumbo directo, algo forzado y un poco penalizado de velocidad. Recontratrimé muy a rabiar y conseguí que el Kiski fuese como un tiro…y entonces empezaron a cruzarse los veleros que venían de tierra.
Snoopy y un par más tuvieron que dejarme por popa. Pero no el Iguazú. Sergio me sobrepasó y se quedó en posición de desventarme por barlovento. ¡Merde! Para estas ocasiones, he de conocer más interjecciones en francés, lo reconozco.
Traté de pasarle por barlovento….imposible. ¿Y por sotavento?:...perdía un nudo. Alors….que’est ce que il faut faire? Pues ajo y agua. Me acerqué lo que pude hasta llegar a boya. El Iguazú iba a dos, tenía ventaja en el bordo…y la aprovechó.
Sudé lo mío para no tocar boya, cambiar de amura e iniciar la empopada, con una bonita aleta a 120º. Empecé a perseguir a Iguazú y recortar distancias, pero no llegaba. Quienes sí llegaban eran los 17 barcos que tenía detrás y empezaban a calzar sus espis y asimétricos. ¡Abusones! Me pasaron dos, mientras decidía cambiar de estrategia, pasar a un casi través y alcanzar a Iguazú por barlovento,…pero me iba de línea de llegada.
En pocos segundos coincidimos 5 barcos a la llegada: dos, con asimétrico, pasaron. Uno, que me estaba dando alcance, entró antes, superándome por babor y coincidiendo con el Iguazú que, a estribor y sotavento, apuró hasta tener ángulo de ceñida y decidió entrar a saco rozándole las orejas a Toni, que contabilizaba las entradas desde la Loca Carioca. Tanto se las rozó, que se enganchó con su línea de fondeo, quedándose atravesado frente a mí a la par que separaba la línea de llegada de mi proa, transformándose mi cruce de meta en una tarea sisífea: cuanto más me acercaba a línea, más se alejaba ésta.
Finalmente, unos metros más allá de donde tocaba, entré. En tiempo real no estuvo mal. En compensado, en 15ava posición de 23. Teniendo en cuenta que era mi primera experiencia y que la mayor se aplana sólo con un Cunningham, no está nada mal.
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